Mario quiere trabajar. Uno de los galanes por excelencia del género se encuentra sin trabajo y en una situación económica delicada. Le honra reconocerlo y pedir trabajo. Le honra haber entrado en un programa de Telecinco para explicar que no pasa por un buen momento. Hace unos días, Mario Cimarro aparecía en la televisión no como actor, sino como Mario, para pedir trabajo en España. Asegura que lleva cinco años en barbecho, desde que rodó aquella segunda parte de Pasión de gavilanes . Se arrepiente de haberlo hecho, pues considera que no fue, ni mucho menos, lo que se esperaba de una segunda parte de tan legendaria historia. No pasa nada, Mario, todos nos equivocamos. Sostiene que una mano negra le impide trabajar, pero reconoce, entre líneas, que esa mano negra puede ser su propio carácter. O, al menos, el que tuvo en otra época, en la que discutió con algunos compañeros y compañeras y fue expulsado de una telenovela a unos cuantos capítulos del final. No pasa nada, Mario, todos no...
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