El martes pasado, 8 de septiembre, se estrenó en Estados Unidos Tierra de amor y coraje, lo nuevo de Televisa, que llegará a México el 4 de octubre. José Alberto Castro produce esta versión de la brasileña Irmaos Coragem (Rede Globo, 1970-1971).
Una vez visto el primer capítulo, reconozco que estamos ante una telenovela con mucho potencial, pero a la que no se le ha sacado ese potencial en este arranque. Para empezar, Tierra de amor y coraje versiona una telenovela de hace más de medio siglo, algo poco habitual, lo que le puede permitir, incluso, disfrazarse de telenovela original para una gran parte del público. La historia no tiene nada que no hayamos visto: dos familias enfrentadas por asuntos relacionados con sus tierras y una mujer que llega a las vidas de tres hermanos para descolocarlos. Son ingredientes de sobra conocidos, sí, pero que no por ello dejan de funcionar en la actualidad. Véase, sin ir más lejos, Doménica Montero.
Tierra de amor y coraje cuenta con un elenco atractivo, en el que destacan los nombres de Sergio Goyri, Arturo Peniche y Natalia Esperón, que se encargan de arropar un nuevo protagónico de Brandon Peniche y Emmanuel Palomares y el primero de Emilio Osorio y Sofía Castro. Habrá que ver cómo les va a estos dos últimos: siento que a Sofía le ha faltado fuerza y me ha sorprendido gratamente Emilio Osorio, tras años sin verlo en ninguna telenovela. Ojo también a Iván Arana, que promete como uno de los villanos de esta historia.
Narrativamente, este primer capítulo permite que el espectador conozca a los personajes principales y se sitúe en la atmósfera que envuelve a la telenovela, cuyos exteriores se hallan grabados en Arizona, Estados Unidos. Sin embargo, falla en eso mismo: no se hace una sola mención a Arizona ni se aprovecha para la historia algo que cada vez es menos habitual: que las telenovelas salgan a rodarse a otro país. Sinceramente, no lo entiendo.
En cuanto a la acción, este arranque aporta poco, más allá de algún giro hacia el final, destinado a que el espectador siga viéndola. Quizás sea demasiado tarde, después de casi cincuenta minutos de presentación de personajes y escenas que no son más que una sucesión de situaciones cotidianas en la vida de esos personajes.
La realización es estupenda. José Alberto Castro es un as en el campo técnico, con una fotografía y una iluminación a nivel cinematográfico. Lo mismo cabe señalar de los exteriores y la musicalización, con un tema principal muy bonito interpretado por Carin León.
No me ha dejado con ganas de más, qué queréis que os diga. Para mí, falta acción en este primer capítulo. Aun así, es innegable reconocerle un potencial extraordinario, que lo tiene, pero que no han sabido (o querido) poner sobre la mesa en este comienzo. ¿Qué os está pareciendo a quienes vais más avanzados?




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