A estas alturas no es un secreto que soy fiel seguidor de todo lo que produce Carlos Moreno Laguillo. Por esa razón tuve claro, desde que se anunció, que vería Mi verdad oculta. Por esa razón y porque siempre me generó interés la telenovela original en la que se basa, la chilena Amanda (Mega, 2016-2017).
Así las cosas, aproveché el verano para disfrutar de Mi verdad oculta. En las siguientes líneas os cuento qué me ha parecido.
¡ATENCIÓN! Esta crítica y sus comentarios contienen spoilers sobre la telenovela
Adriana (Karla Esquivel) es una joven enfermera que vuelve a su casa tras pasar la noche en las fiestas de San Benito. Regresa sola, pues ha tenido una pequeña discusión con su novio. En el camino a su casa, un coche la sorprende. De él descienden cuatro hombres: tres de ellos la violan, en tanto que el cuarto presencia la agresión. Aturdida, consigue llegar a su casa y contar lo ocurrido a su padre. Sin embargo, se desata un incendio que calcina rápidamente la vivienda y acaba con la vida de su progenitor. Adriana consigue huir, aunque todos la dan por muerta.
Dieciocho años después, Aitana (Susana González) llega a la vida de la familia Lizárraga para hacerse cargo de la recuperación de Eloísa (Rosa María Bianchi), que ha sufrido un ictus. Nadie sospecha que Aitana es, en realidad, Adriana, y que su regreso a San Benito no busca sino hacer justicia y que los hermanos Lizárraga, sus agresores, paguen por lo que hicieron en el pasado. Lo que Aitana no espera es que en el rancho Lizárraga trabaje Zacarías (Andrés Palacios), su exnovio, que no tarda en reconocerla. Tampoco que Luciano (David Chocarro), el mayor de los hermanos Lizárraga, le empiece a despertar un profundo amor.
México. Televisa, 2025-2026.
82 capítulos
PRODUCTOR EJECUTIVO: Carlos Moreno Laguillo.
GUION: Martha Carrillo, Cristina García Fernando Garcilita e Iván Sánchez, basado en Amanda, de Luis Ponce, Daniela Lillo, Felipe Montero y María Luisa Hurtado.
DIRECCIÓN: Nelinho Acosta y Luis Eduardo Reyes.
Emitida en México entre el 10 de noviembre de 2025 y el 1 de marzo de 2026.
PERSONAJES Y ACTUACIONES
Esta telenovela cuenta con un elenco reducido, encabezado por Susana González, David Chocarro y Andrés Palacios.
Susana se apunta un título memorable para su trayectoria artística, con un trabajo impresionante, en el que demuestra, una vez más, que es una de las actrices mexicanas más versátiles. Hay escenas en las que es inevitable sentir lo mismo que siente Aitana, su personaje, gracias a ese extraordinario trabajo de la actriz. Chocarro, por su parte, debuta como protagonista en Televisa con un personaje que le queda como un guante. Quienes conocimos al actor argentino hace casi tres lustros y lo hemos visto madurar a lo largo del tiempo y de sus personajes, descubrimos que Luciano es un tipo que debía caer en manos de él. Ha entrado por todo lo alto en Televisa con su naturalidad y una química con Susana que es impresionante, pese a hallarse muy poco explotada por el guion y las circunstancias que envuelven a Aitana y a Luciano. Ojalá repitan pareja en un futuro.
Cierra el triángulo principal Andrés Palacios, que da vida a Zacarías, un tipo noble y protector, que fue novio de Aitana en su juventud. Me ha encantado Andrés, con el que llevaba un tiempo sin coincidir. El pasado de los personajes ha hecho que tenga muchas más escenas con Susana que el propio Chocarro, y también aquí se ha visto una química formidable. De hecho, confieso que en alguna ocasión yo dudé de si realmente quería que Aitana fuese feliz con Luciano o retomase su historia inconclusa con Zacarías.
Todo el elenco se articula en torno a la familia Lizárraga. Luciano es el mayor de los cuatro hijos de Eloísa, una mujer poderosa y una madre sobreprotectora, a la que da vida la grandísima Rosa María Bianchi. Qué gozada ha sido reencontrarme con ella a través de este personaje que no pierde su carácter autoritario ni tras sufrir un ictus ni con un tumor cerebral. Una villana memorable que, además, ha demostrado tener una complicidad maravillosa con sus hijos en la ficción. Además de Luciano, Eloísa trajo al mundo a Mateo (Chris Pazcal), Íñigo (Ferdinando Valencia) y Bruno (Michel Duval). Los dos primeros son los grandes villanos de esta historia, a la sombra de su madre. Chris Pazcal se luce como Mateo, un hombre enfermo mental y social, que cruza un sinfín de líneas rojas, ya desde joven. Espero y deseo que se valore a Chris como lo que es, uno de los actores jóvenes más talentosos del panorama mexicano, capaz de marcarse un villano tan difícil como este, o un protagonista tan bueno como el de Regalo de amor. Respecto de Íñigo, es el complemento perfecto de Mateo, y viceversa. Machista y obsesionado con destruir a Luciano, es un villano más que suma a su trayectoria el gran Ferdinando Valencia, otro actor de lo más versátil. Cierra la descendencia de Eloísa su hijo más pequeño, Bruno, del que se ocupa con acierto un Michel Duval. Es imposible no sentir lástima y rabia hacia Bruno y lo que le ha hecho su familia durante toda su vida.
La telenovela cuenta también con las actuaciones de Geraldine Bazán, que se convierte en Larisa, la prometida de Luciano, una villana que no puede evitar cometer distintos errores a lo largo de la trama. Me ha gustado mucho. Lo mismo cabe decir de Ana Paula Martínez, que interpreta a Belinda, la hija adoptiva de Luciano. ¡Lo que ha crecido como actriz aquella niña que muchos conocimos en Mentir para vivir! Por aquí se dejan ver también Irán Castillo, como Nuria, la esposa de Íñigo, un personaje paralelo a Aitana en muchos sentidos y con el que Irán brilla y demuestra que un secundario puede generar las mismas o más emociones en el espectador que un protagonista.
Alma Delfina, Luis Felipe Tovar, Erick García, Mayra Rojas y Michelle Marie Colón dan vida, por su parte, a los empleados de la hacienda Lizárraga. Mientras que los tres primeros son familia entre sí y de Zacarías, las dos últimas son madrina y ahijada. Este núcleo de personajes me encantó. Gran descubrimiento el de Michelle Marie Colón, a la que no conocía. Y como siempre, geniales Alma Delfina y Luis Felipe Tovar, que repiten pareja artística tras Mi secreto.
Completan el elenco Isadora González, como Karime, la mejor amiga de Aitana; María Marcela, como Miriam, la mamá de la protagonista; Fernando Alonso, que da vida a Juan José, un abogado clave en la vida de Nuria; y Nina Rubín, como Cecilia, la hermana de Nuria. A ellos hay que sumar las actuaciones especiales del gran Fernando Ciangherotti, Alfredo Gatica y Marcos Montero y el debut como actriz de Moma Moreno, la hija de Carlos Moreno, que se ha saldado satisfactoriamente, aun cuando le quedan cosas por pulir.
PERSONAJES y ACTUACIONES: 2/2
TRAMAS
Amanda fue una telenovela sobre la que nunca faltaron los rumores de una posible versión en México, de la mano de Televisa. Hubo varios intentos a lo largo de los años, hasta que ese remake vio la luz a través de Mi verdad oculta.
En unas declaraciones para Febre Latina, Martha Carrillo afirmaba que lo más complicado fue hacer una historia con toques románticos a partir de una telenovela oscura, guiada por el thriller y lo policíaco. Yo añadiría que también lo era colar el planteamiento inicial, de una agresión sexual por parte de varios hombres a una mujer, en un horario, el de las 18:30 h, más abierto a producciones clásicas y familiares, y en una empresa como Televisa. Visto el resultado, creo que Martha Carrillo y Cristina García pueden estar satisfechas.
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| Aitana y Luciano no pueden evitar enamorarse |
Mi verdad oculta no es una telenovela romántica. Tampoco un thriller. No se han ido a lo que se hubieran tenido que ir de haberla adaptado hace diez o quince años, pero tampoco han impregnado el tono de la original, aun cuando la historia sea un tanto oscura y esté articulada a base de secretos, mentiras y distintos giros de guion. Ese es el acierto de esta telenovela, lo que explica su éxito en México y Estados Unidos: haber ofrecido algo distinto, algo que recuerda a las adaptaciones de telenovelas chilenas que hizo en su día Telemundo, pero sin los extremos de aquellas, porque los tiempos han cambiado y la historia debía contarse en los capítulos previstos.
En ese sentido, Mi verdad oculta se revela como una historia muy planificada, donde todo tiene su tiempo y momento. La trama principal parte del deseo de hacer justicia de una mujer que sufrió, tiempo atrás, una violación grupal. Puede que sea lo único en lo que se observa el conservadurismo propio de Televisa: la protagonista no llega a hacer justicia como tal, sino que el tiempo y las circunstancias se encargan de poner a cada cual en su lugar. Solo tiene una ocasión real de hacerla, pero el guion juega a su favor para mantenerla libre de toda culpa. Más allá del motivo, se agradece que la protagonista hable abiertamente de ello y de sus secuelas. También que insista en que lo primero que se le pasó por la cabeza fue denunciar a sus agresores, pero que no pudo hacerlo por miedo, después de que uno de ellos quemase su casa con ella y su padre dentro.
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| Larisa e Iñigo conversan en una escena |
No quiero hacer demasiados spoilers sobre esta historia que, considero, se disfruta mucho más sin saber absolutamente nada de la trama. Bastará con comentar que el ritmo narrativo es extraordinario en la primera mitad de la historia, que decae levemente durante una decena de capítulos en los que se explayan demasiado con un asunto de trata de mujeres que afecta a varios de los personajes, pero que luego recupera la velocidad de crucero de la primera mitad para ofrecer unos capítulos finales de lo más interesantes, sin prisas, con todo ajustado a su debido momento, y un desenlace cerrado, clásico, pero más o menos congruente con la historia. Porque sí, esta es una telenovela realista, más allá de las tramas. Es por eso por lo que se agradece que la protagonista comparta sus inquietudes cuando descubre sentirse atraída por quien cree que es uno de sus violadores. Es una telenovela que no duda en mostrar realidades complicadas, como la de su protagonista, o la de otros personajes que sufren alcoholismo, bulimia o que caen en esa red de trata de mujeres a la que me refería.
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| Mateo y Eloísa tienen una relación muy particular |
Suelo estar al pendiente de esos posibles errores argumentales que a veces se dan en las telenovelas, pero en Mi verdad oculta no he detectado ninguno. Los personajes sospechan y tienen certezas de todo lo que sucede a su alrededor. El guion favorece que, tarde o temprano, tengan la misma información que el espectador, aun cuando este último suela ir por delante de ellos. No es una telenovela para sentarse a ver, sin más, es una telenovela para pensar, para jugar a descubrir qué nos deparará el guion. Para sorprenderse y disfrutar con los giros que pega una historia con un tono que hace tiempo no se veía en Televisa.
TRAMAS: 4,8/5
MÁS COSAS
Un valor añadido de Mi verdad oculta es que es una telenovela de las de hacienda, pese a ser una historia tan oscura. A tal fin, el equipo de producción eligió una hacienda preciosa, situada en Tuxpan, Veracruz. En torno a ella creó, además, un pueblo ficticio, Matlán, con sus fiestas de San Benito, claves para el desarrollo de la historia. Tanto la hacienda como el pueblo se convierten en otros personajes de la historia y contribuyen a esa ambientación tan particular y bonita que tiene la telenovela.
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| Vista nocturna de la hacienda Lizárraga |
En líneas generales, la realización es de sobresaliente. Falla, tan solo, en la iluminación o edición, no lo tengo claro, de algunas escenas en las que predomina una luz amarilla cálida, demasiado, para una historia tan oscura. Los exteriores en la hacienda son impresionantes y los interiores, construidos con decorados, no se quedan atrás. También de sobresaliente es el vestuario, con diferentes estilos para los distintos personajes y con una protagonista que se ha convertido en la enfermera con más uniformes de la historia de la enfermería.
La musicalización, por su parte, es de matrícula de honor, como suele ocurrir en las telenovelas producidas por Carlos Moreno. Del tema principal, titulado como la telenovela, se ocupa Lucero. Es una canción preciosa y compuesta ad hoc para la historia.
Junto a este tema aparecen otros, como Todo contigo, la canción de Aitana y Zacarías, interpretada por Thyan V o Qué bonito, de Rosario, por citar algunas de las canciones de la banda sonora que más me han gustado.
Por último, me gustaría destacar en este apartado que es la primera telenovela de Televisa en la que observo un lenguaje realista, que incluye palabras soeces. Da gusto que, por fin, vayan derribando prejuicios también en eso.
MÁS COSAS: 2,8/3
No se le puede pedir más a Mi verdad oculta. Una telenovela ágil, adictiva, bien hecha y con un elenco de primera y entregadísimo. No será fiel a la original en determinados aspectos, pero no lo necesita, al labrarse una identidad propia, con una mezcla de géneros poco habitual que se disfruta muchísimo. Una historia muy recomendable, de esas que no queremos que terminen y que se echan mucho de menos cuando ello ocurre.
PUNTUACIÓN FINAL: 9,6
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