MIS DESVARÍOS: No lancéis piedras a los OnlyFans

"Ya no saben qué hacer para vender"; "que le pague a quien le guste, yo no pago por ver indecencias"; "es lo que tiene que hacer ahora que no tiene llamados". Estos son comentarios reales sobre algo que parece que ha llegado para quedarse. Lo que comenzó en Estados Unidos se ha extendido por los cinco continentes y cada vez son más los personajes públicos que abren una cuenta en la polémica OnlyFans.


Para quien no sepa qué es OnlyFans, un breve resumen. Esta plataforma permite crear contenido de pago a quien se abra un perfil en ella. Dentro de ese contenido tienen cabida fotografías y vídeos, normalmente de carácter erótico o pornográfico. Los hay que suben a sus perfiles fotografías muy sugerentes, que encajan más con lo erótico, y los hay que se graban manteniendo relaciones con sus parejas, que igual es más pornográfico que erótico, aun cuando a los que las mantienen les pueda parecer lo contrario. Los suscriptores pagan o por contenidos o mediante suscripciones periódicas y, al menos en España, por lo que leí hace algún tiempo en un reportaje de la revista Pronto, hay muchos antiguos tronistas y parientes de personajes de la prensa rosa que se están haciendo de oro.
El gusto por OnlyFans ha llegado también a actores y actrices del género. Esta entrada la ilustra un banner publicitario del OnlyFans de Aura Cristina Geithner, pero no ha sido la única en abrirse una cuenta en esta plataforma. En los últimos meses se han dejado ver en ella mexicanos como Alfredo Gatica, José Pablo Minor, Mickey Santana, David Ortega; colombianos como Luly Bossa o Juan Manuel Restrepo, o los chilenos Matías Gil y Steffi Méndez.
Si buscáis a cualquiera de ellos en Twitter, encontraréis publicaciones referidas a su Only Fans. Si las abrís observaréis, como mínimo, dos o tres respuestas como las que reproduzco al comienzo de esta entrada, sacadas del Twitter de Alfredo Gatica. Aunque no lo parezca, estamos en el 2021 y me resulta sorprendente que aún se juzgue como "indecencia" una fotografía de un cuerpo desnudo o que se critique a quienes libremente, sin coacción alguna, se deciden a realizar fotos o vídeos para los suscriptores que tengan en esta plataforma. Cada uno con su cuerpo hace lo que le da la gana, faltaría más. Y esta misma máxima se puede aplicar a quienes se suscriben o compran determinados materiales: cada uno gasta su dinero en lo que más le apetezca.

Ya sé que este tema toca muy de refilón el Hablemos de telenovelas que da título al blog, pero no quería dejar pasar la ocasión de reivindicar la libertad que tenemos para hacer lo que queramos y, de paso, romper tabúes. No tengo cuenta en OnlyFans ni soy suscriptor ni comprador de fotografías, porque no me gastaría mi dinero en ello, pero respeto a quienes sí lo hacen y a quienes se sacan un dinero gracias a esta plataforma, con su cuerpo y su trabajo, voluntariamente y sin coacciones.

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