jueves, 30 de julio de 2015

CRÍTICA: "Yo no creo en los hombres" (Televisa, 2014-2015)

Había que verla por una sencilla razón: las buenísimas críticas cosechadas desde su estreno en México, en septiembre del 2014. El éxito en los Premios TvyNovelas de este año, donde arrasó llevándose seis galardones, no hizo sino aumentar mis ganas hacerlo.
Me puse a ello a finales de mayo. Dos meses después, tras haberla disfrutado de principio a fin, es el momento de realizarle la oportuna crítica.

SINOPSIS:
María Dolores (Adriana Louvier) es una hermosa joven de bajos recursos y de nobles sentimientos, pero también es una mujer con la fortaleza necesaria para superar cualquier adversidad.
*Logotipo de la telenovela.
Cuando su padre es asesinado en un asalto, conoce a Maximiliano Bustamante (Gabriel Soto), un abogado atractivo y honesto que se ofrece a ayudarla de forma desinteresada. Aunque ambos se atraen desde el primer momento, los dos tienen compromisos sentimentales. Él está por casarse con Maleny Santibáñez (Sophie Alexander), una joven caprichosa y malcriada que solo lo quiere por su dinero y que además lo engaña con su instructor de tenis.
María Dolores, por su parte, mantiene una relación con el hermano de Maleny, Daniel Santibáñez (Flavio Medina), quien le oculta su verdadera posición social y el hecho de que, por imperativo de su madre Úrsula (Rosa María Bianchi) mantiene una relación de conveniencia con la empresaria Ivana Duval (Sonia Franco).
Cuando las mentiras de Daniel y Maleny son descubiertas, María Dolores y Maximiliano se sienten libres para amarse y ser felices.
Sin embargo, serán muchos los obstáculos que su amor habrá de vencer…

DATOS y TRÁILER:
121 capítulos de 45 minutos. México, 2014-2015 (Televisa). Productora: Giselle González.

PERSONAJES y ACTUACIONES:
Para que una telenovela funcione, ha de tener dos pilares. Uno, es un buen elenco en el que todos los actores brillen en sus respectivos roles. Aquí ese requisito se cumple con creces...
*Adriana Louvier y Gabriel Soto.
Todo el mundo alaba a Adriana Louvier. Y no es para menos. Ha hecho un personaje por el que el espectador va sintiendo diversas cosas conforme transcurre la telenovela (lástima, cariño, e incluso ganas de darle un par de voces). María Dolores es una protagonista tan sufrida como valiente y fuerte, capaz de salir adelante por sí misma de muchas situaciones muy crudas. María Dolores es uno de los ejes de la historia y Adriana lleva al personaje de una forma muy natural, nada sobreactuada. Sin duda alguna, bien merecido ese TvyNovelas que se ganó en marzo.
Su galán en la historia es Gabriel Soto, que interpreta a Maximiliano, uno de los galanes más enamorados que he visto en mucho tiempo. Al principio se le veía un poco perdido, pero conforme avanza la historia se le ve mucho más suelto y ha sabido regalarnos un buen personaje de una forma bastante natural, nada que ver a como lo había visto en otras telenovelas.
La química entre ambos es genial.
*Gabriel y Adriana junto a Flavio Medina y Sophie Alexander.
El triángulo principal lo completa Flavio Medina, interpretando a Daniel Santibáñez. De Flavio poco voy a poder decir que no haya dicho en anteriores ocasiones. Es un gran actor que aquí sobresale con un villano muy humano, controlado totalmente por su madre. Daniel es digno de lástima, porque aunque está enamorado de María Dolores, se da cuenta muy tarde de ello, cuando ya ha cometido muchos e imperdonables errores. El tenerla se convierte en una obsesión que lo hace incluso volverse loco.
En un status muy similar al de Daniel está su hermana Maleny, magistralmente interpretada por una actriz que yo no conocía: Sophie Alexander. De Maleny me ha encantado todo. ¡Qué personajazo! ¡Lo tenía todo! Quizás no esté conforme con su final, aunque era algo que podía esperarse, viendo cómo estaba de perdida y falta de cariño.
*Fabiola Guajardo (Isela) y Azela Robinson (Josefa).
La controladora madre de ambos es Rosa María Bianchi, Úrsula en la historia. Rosa María es una de las cinco primeras grandes actrices con las que cuenta la telenovela y nos regala un personaje odioso, despreciable, movido únicamente por la ambición y capaz de todo. Me ha encantado, sinceramente.
Más halagos para otra gran primera actriz: Azela Robinson. Creo que Josefa, su personaje, es de lo mejor de la telenovela. Es mala, sí, pero es una mala distinta a lo habitual en el género. Josefa está loca, pero por el duro pasado que arrastra, marcado por la muerte de una hija en prisión. Josefa es una villana que además maneja un humor negro estupendo y que pese a todo lo que teje y desteje en la historia cae bien al espectador. El trabajo que ha hecho Azela es impresionante. Para mí, el mejor de toda su extensa carrera.
Junto a Josefa tenemos a Isela (Fabiola Guajardo), su hija. No conocía a Fabiola y ha sido todo un descubrimiento. Su personaje es muy complejo, pues atraviesa distintas fases a lo largo de la historia, pero ella lo ha sabido llevar con mucha naturalidad. Le auguro un gran futuro en el género y presiento que pronto podrá tener su primer protagónico.
*Pedro de Tavira y Cecilia Toussaint (Julián y Honoria).
Sigo con primeras actrices para dedicar unas palabras a Macaria (como Esperanza, la madre de María Dolores), otro personaje muy tierno; Luz María Jerez (como Alma, la madre de Maximiliano), con  un personaje adorable, aunque con pequeños tintes de villana; y Cecilia Toussaint (como Honoria, una vecina de María Dolores), otro descubrimiento, pese a los años de trayectoria que tiene. Me fascinó su personaje, que ella bordó, el de una madre sufrida, dedicada en cuerpo y alma a cuidar de su hijo enfermo,
Y si el reparto cuenta con cinco grandes primeras actrices, también tiene cuatro grandes primeros actores. Uno de ellos es Alejandro Camacho (como Claudio, el padre de Maximiliano), un personaje que puede caer más mal que bien, pero al que Alejandro ha dado vida de una excelente manera.
El segundo es Juan Carlos Colombo (Fermín, el marido de Honoria), con un personaje tan tierno para el espectador como lo es el del Honoria, pero con muchos problemas relacionados con su alcoholemia y que en manos de un actor de la talla como Juan Carlos ha quedado perfecto.
Juan Carlos Barreto y Adalberto Parra (como Arango y Jacinto, respectivamente) completan ese grupo de primeros grandes actores. Ambos brillan con personajes con tintes de villanos y movidos principalmente por la ambición.
*Sonia Franco es Ivana Duval.
“Yo no creo en los hombres” supuso también el lanzamiento en televisión de dos actores conocidos en el mundo del cine y del teatro, pero sin ninguna telenovela a sus espaldas: Sonia Franco (Ivana) y Pedro de Tavira (Julián). Disfruté muchísimo con ambos, dos personajes tan humanos como el resto de los que tiene la historia. Me encantó Ivana, y sufría tanto como su tía Susana (genialmente interpretada por Elisabeth Guindi) cada vez que se obsesionaba con querer a cierto bebé. Lo mismo me pasó con Julián, un muchacho con una enfermedad degenerativa, enamorado incansablemente de María Dolores.
Creo que ambos han entrado por la puerta grande al género, con sendos personajes que han calado en el público y que seguramente los veremos en alguna otra telenovela pronto.
Del resto del elenco, sobresaliente para Estefanía Villarreal (como Doris, la mejor amiga de María Dolores), Jorge Gallegos (Orlando, el novio de Isela), Pablo Perroni (como Gerry, el ‘Pepito Grillo’ de Ivana, un personaje que, ya sea hombre o mujer, todos deberíamos tener en nuestras vidas) y Adriana Llabrés (en el papel de Jenny, una enfermera exalcohólica enamorada de Julián). Bien también para Lenny de la Rosa (Ari), aunque al principio lo veía muy sobreactuado, acabó convenciéndome. 
*Eleane Puell (Clara) y Jesús Carús (Leo).
Destacar también, aunque me los haya dejado casi para el final, a los protagonistas juveniles de la historia: Eleane Puell (Clara) y Jesús Carús (Leo). Han personificado lo que supone para muchos el primer amor, el amor adolescente, tan puro y tan bonito. Han tenido una química excelente que quizás haya sido la culpable de que su amor en la ficción se traspasara a la vida real.
Y hablando de química… El excelente casting de la telenovela se traduce en una química tremenda entre los personajes y las relaciones que los unen (los que hacen de hermanos parecen hermanos, las que hacen de amigas, parecen amigas y así con todas las relaciones que entrelazan a los personajes).
Un último apunte para otra cuestión: las grandes participaciones especiales que tiene la telenovela. Destaco cuatro: el Padre Juan Jesús Aguilar (que interpreta a un sacerdote al que da gusto oír hablar), Violeta Isfel, Angelina Peláez y Emma Escalante.

TRAMAS:
El segundo de los pilares necesarios para que una telenovela funcione es que tenga un buen argumento, capaz de seducir al público más exigente. “Yo no creo en los hombres” cumple también con este requisito.
A diferencia de otras telenovelas en las que se diferencia claramente entre la trama principal (la de los protagonistas) y las secundarias (las del resto de los personajes), en esta todas las tramas tienen su peso, como si de una telenovela coral se tratara, estando todas ellas hiladas entre sí y al final casi todas acaban siendo tramas principales. Y no todo es romanticismo…
*Max se enamora de Mª Dolores nada más conocerla.
La trama de amor entre María Dolores y Maximiliano surge desde el primer capítulo y se prolonga hasta el final. Me dio gusto ver cómo, por una vez en mucho tiempo, el galán se enamora de la protagonista mucho antes de que ella lo haga (lo habitual suele ser al revés). Los obstáculos que en el camino les ponen tanto los Santibáñez como la propia familia de Maximiliano son muy variados y generan pequeños problemas en la pareja que, sin embargo, se solucionan rápidamente entre ellos y nunca llegan a separarlos, otra cosa que se agradece.
Entre esos obstáculos destaca uno: la violación que sufre María Dolores. Me ha gustado la rápida respuesta que tiene la mujer, de coger e ir a denunciar a su violador. Me ha gustado también ese ápice de denuncia que hay en la telenovela, en relación a los escasos medios con los que cuentan las autoridades mexicanas a la hora de proceder en un caso así a examinar a la víctima, y lo útiles que son, en esos casos, las asociaciones creadas ‘ad hoc’
*La familia Bustamante.
Junto a esa trama amorosa encontramos otras que, como digo, se le colocan al tú por tú en importancia, como la que une a Isela y Claudio (que comienza como una venganza y acaba siendo un amor muy complicado pero en cierto modo bonito), o la que protagonizan Doris y Orlando (de cómo una amistad acaba transformándose en amor sincero y noble).
Hay amor, pero también venganza, de la mano de Josefa e Isela, contra la familia Bustamante. Esta venganza es una de las mejores que he visto en mucho tiempo, no por la venganza en sí, sino por cómo, según avanza la trama, los personajes van descubriendo cosas que hacen que el punto de partida de la venganza cambie.
Para los más exigentes, la telenovela cuenta también con una buena dosis de misterio, en concreto, con un crimen sin resolver en la familia Santibáñez. Una trama bien escrita y bien resuelta pese a las consecuencias que de ella se derivan para algunos personajes.
*Sonia Franco (Ivana) junto a Pablo Perroni (Gerry).
Me agrada también que se aborden en la historia, ciertos temas a través de las tramas de otros personajes. Ejemplo de ello son Ivana y Gerry, que sirven para tocar asuntos como la homosexualidad de Gerry, el VIH y lo fácil que es hacerse una prueba para diagnosticarlo o los vientres de alquiler. A través de otros personajes se tocan temas sociales como la drogadicción y la alcoholemia y las terapias para superarlas, la inseminación artificial, las enfermedades degenerativas o la autonomía del paciente a la hora de decidir cómo desea ser tratado en caso de una grave enfermedad.  
La telenovela cuenta también con una serie de tramas carcelarias, al puro estilo de “Vis a vis”, en su parte final, que no tienen desperdicio. Solo deseo que las prisiones mexicanas no sean como se muestran en la telenovela, aunque me temo que, también en ese punto, la historia es realista y busca denunciar algo que ocurre en la práctica.
Todas estas tramas tienen en común su agilidad y esos hilos que, directa o indirectamente, acaban conectándolas.
Sabéis que soy muy de encontrar cosas que no encajan, o que son difíciles de creer. Aquí únicamente encontré una, que puede parecerlo, aunque luego se trata de justificar con lo que ocurre con el transcurrir de la historia: la detención y encarcelamiento tan arbitrarios de Corina. También hay otra pequeñísima cosa que no encaja, y es que la Isela niña llama a su hermana “Mirta”, mientras que la Isela adulta y su madre la llaman “Marta”. Esto último es un apunte muy muy curioso, a mi estilo.  
*Rosa María Bianchi es Úrsula, una de las villanas.
Como comentaba, el buen ritmo narrativo de la telenovela se mantiene hasta llegar al final, un final que, sin embargo, puede pecar de apresurado. Se dejaron muchas cosas para tocar en ese final y, si bien se trataron, todo se hizo con una rapidez tremenda y se pasó de puntillas por cosas que bien hubieran merecido unos minutos más.
El último capítulo deja varios cabos abiertos, para que sea el espectador quien piense lo que quiera. Me gusta, aunque yo sí que hubiera incluido una última escena de Úrsula después de lo que le ocurre en ese capítulo final. Creo que, como la villana que era, se lo merecía, igual que nosotros nos merecíamos saber qué había pasado con ella.
Quizás ese final apresurado, con tantas cosas concentradas rápidamente en tan pocos minutos, es lo único que se le pueda criticar, argumentalmente hablando, a la telenovela.
Antes de ese final se emitió en México un capítulo especial, titulado "Yo no creo en los hombres: el origen", que recomiendo que busquéis a todos los que veáis, vayáis a ver o hayáis visto esta telenovela. Es un capítulo bastante bien hecho en el que se muestra al espectador algunas de las cosas que los personajes mencionan en la telenovela y que ocurrieron varias décadas antes. Muy recomendable.

MÁS COSAS:
Los decorados están muy conseguidos y además se agradece que, en el caso de los Santibáñez, se use una casa real. Ello da todavía más credibilidad a lo que se ve en pantalla.
*Adriana Louvier en uno de los promos de la historia.
Me gustaron en su día los promos, aunque creo que debieron apostar por algo diferente para la entrada, muy pobre para el nivel que tiene la telenovela.
Sobre la música, han acertado con esa preciosa canción de entrada, compuesta pensando en la telenovela e interpretada por Diana Reyes, con ese vozarrón que tiene. También me han gustado mucho otros temas que se escuchan en la historia, como “Un paso adelante”, de Paulino Monroy, o “Uno en vez de dos”, de Jorge Gallegos y Fabiola Guajardo. 
Los ‘soundtracks’ están bien, pero hay por ahí alguno ‘reutilizado’ de otra telenovela. Es el que suena en las primeras escenas entre Max y María Dolores (cuando se conocen y las primeras veces que se ven)  y ya se escuchó en “La fuerza del destino”.
Del vestuario, solo objetar una cosa… Vale que María Dolores sea pobre, ¿pero es necesario que vaya todo el día con vestiditos? ¿No tiene más fondo de armario, siendo como es, una mujer experta en moda? No sé…
De los exteriores, me han gustado especialmente las playas que se muestran en torno al capítulo 20 de la historia y la hacienda a la que Max lleva a María Dolores para pedirle matrimonio.
*El elenco de la telenovela, en su presentación.
Aplaudo también lo bien hechas que están las escenas de acción y aquellas que requieren efectos especiales (que aunque no lo parezca, son unas cuantas a lo largo de la telenovela). En general, la dirección de escenas de la telenovela es muy buena.
Un último comentario para felicitar a Aida Guajardo y su equipo de escritores por haberse documentado, jurídicamente hablando. Esta es una telenovela en la que el protagonista es abogado, su padre es una figura ilustre del derecho y varios personajes acaban en la cárcel. Se agradece que hablen de Claudio como “jurista”, que se incluya terminología jurídica en muchos diálogos (“auto de formar prisión”, “desahogo de pruebas”, “prisión preventiva”, “medida cautelar”…) y que Isela busque en el archivo de sentencias qué ocurrió con su hermana y que no lo haga en la sección de hemeroteca de una biblioteca que es lo que suele verse en las telenovelas. Puede parecer que no, pero todo ello contribuye a dar un mayor realismo a la historia.

En resumen, una telenovela muy ágil, cargada de situaciones y personajes realistas, capaces de empatizar hasta con el espectador más soso. Reconozco haberme emocionado en unas cuantas ocasiones veces con muchas de las situaciones que viven los personajes de esta telenovela
Para mí, la única pega, ese final tan acelerado.

-PUNTUACIÓN FINAL: 9-

9 comentarios:

Amaya dijo...

Hola Gafemo, me alegro que hayas disfrutado de la novela porque a mí me ocurrió lo mismo cuándo la vi, muy de acuerdo con tu crítica es una novela tan tan real que lo bueno que te sientes identificado con los personajes y sus situaciones...A mí me encantó el personaje de Julián e interpretado tan magistralmente por ese gran actor, bueno todos porque están genial.A mí me parece muy original el final, y esas tramas abiertas para que el espectador dé rienda a su imaginación.... Para mi es de las mejores telenovelas que he visto en muchísimos años....eso sí, es muy trágica,y también en ocasiones me he emocionado.... Muy buena puntuación final, pero para mí es de 10. Saludos

Amaya dijo...

Se me olvidaba...Sonia Franco la actriz que interpreta a Ivana, engordó más de 20 kilos para interpretar a ese personaje, eso también la hace gran profesional.

Gafemo (Hablemos de telenovelas) dijo...

Hola, Amaya!

Es una muy buena telenovela, con unos personajes adorables y muy humanos. El elenco está increíble (quizás desentonaba un poco Lenny de la Rosa, al principio, porque luego fue acomodándose).
El final abierto fue un acierto, a mí me gustó. Pero, no sé, se dejaron muchas cosas para ese final y acabó siendo un final ágil pero muy apresurado. Pasan muchísimas cosas en muy pocos minutos y se acaba pasando de puntillas por asuntos que merecían algo más de tiempo. Para mí, los malos debieron haber comenzado a 'caer' uno o dos capítulos antes, y sobraba la trama de Clarita, más cuando ya había rechazado esa oferta que le hacen como dos o tres capítulos antes.
Es una telenovela trágica, muy trágica, pero con esa esencia que tenían las telenovelas de antaño y que ahora muy pocas veces vemos.
Completamente de acuerdo en lo de Sonia. Pensé en mencionarlo en la crítica, pero al final se me quedó. Si soy yo, probablemente no lo hubiera hecho (básicamente porque engordar es fácil, pero luego, adelgazar, es otro tema).

Le puse un 9 básicamente por lo del final. De todas formas, reitero que es la mejor telenovela que he visto en lo que va de año (y, viendo el panorama, probablemente sea la mejor que vea en todo el 2015).

Un saludo,

Lucía dijo...

Yo aún la estoy viendo por lo que mi perspectiva no es completa aún. Yo pienso que se tenía que haber llamado Mentiras o Mentirosos porque nunca he visto tantos personajes mintiendo al mismo tiempo y cambiando según les conviene el argumento. Es tal la maraña de mentiras que se te termina olvidando donde arrancó el asunto.
Es cierto que trata muchos temas:el acoso sexual en el trabajo, las enfermedades degenerativas, los chulitos de piscina, pero yo creo que sobre todo las enfermedades mentales, porque el comportamiento de la familia Santiesteban (ese creo que es el apellido de Daniel y Maleny) sólo puede entenderse desde esa perspectiva, no son personas cuerdas, normales. También otro tema que aparece es el del egoísmo por parte de Josefa, Úrsula, Ivana (un personaje muy complejo que tiene diferentes etapas y comportamientos: complejo de inferioridad, complejo físico, orgullosa, dominante, carcomida por el dolor de no poder engendrar, etc)y su tía. Azela Robinson está soberbia, chapeau para ella. Rosa María Bianchi también se sale con su Úrsula, que personaje tan despreciable. Para mi Josefa tendría una justificación en su proceder pero la otra no.
Lo que no me gusta es que es todo muy trágico, negro y la protagonista es una gafe porque todo lo malo de este mundo le termina pasando. Lo que más me gusta es que el protagonista por una vez siempre cree en la persona que ama, le ayuda en todo momento y lucha por ella desde la madurez y nunca le engaña con la tercera en discordia. Olé por un protagonista así, ya nos lo debían.
Personalmente, me quedaría antes con El color de la pasión como mejor telenovela.

Gafemo (Hablemos de telenovelas) dijo...

Hola, Lucía.

Concuerdo contigo en lo de las mentiras, especialmente en la primera mitad de la telenovela. Yo también llegué a perderme un poco...
Lo de la familia Santibáñez (lo he mirado, es Santibáñez) es bestial. Úrsula les tiene tan comido el coco a sus hijos que al final no son más que marionetas suyas, marionetas que acaban desquiciándose (y no es para menos, mira la pobre de Maleny el trauma que le hace cargar durante tantísimos años). Lo de Úrsula sí que no tiene justificación alguna, mírese por donde se mire.
Coincido contigo en dos cosas más... Max es un tipazo. No he visto un protagonista más enamorado de ella desde hace muchísimo tiempo.
Y sí, yo también me quedo con "El color de la pasión", aunque lo dicho, a "Yo no creo en los hombres" nadie le quita la calidad que tiene.

Un saludo.

Estefy Zurita dijo...

Pues a mi me parece la peor novela!!! No puede ser que todo lo malo le pase a la protagonista,me parece una vale sin secuencia,sin sentido ni lógica de lo que le pasa,que una persona normal no se dejaría machacar tanto,los únicos que me gustan son Máx,Doris,Leo y Julian. Preferiría que se quedará Máx con Doris son los únicos que tiene cabeza.Los demás personajes son una basura.������

Estefy Zurita dijo...

Es una basura.👎

Anónimo dijo...

La novela no va mal, pero cuántos actores feos hay en esa novela, oh Santo Dios! Parece que buscaron todo el que no tenía nada que hacer !

Unknown dijo...

La maldad prevalece y le sonríe a los malos, y los supuesta mente buenos brillan por la bobada y la racha de mala suerte a quienes todo les pasa... Pero no me la pierdo, amo a Máx.