No he encontrado mejor manera para introducir aquello de lo que os quiero hablar hoy que los seis emoticonos que tiene Facebook para reaccionar ante las publicaciones que se hacen en esa red social:
Seis
dibujitos que representan bastante bien los seis estados de ánimo posibles que
como espectadores podemos sentir una vez visto el final de la telenovela de
turno o de alguno de sus personajes más importantes:
-Bah, estuvo bien.
-Me encantó.
-¡Qué bueno!
-Espera… ¿Me he perdido algo?
-¡Qué pena!
-¡No puede ser! ¡Pero qué m**** es
esta!
Todos
hemos experimentado esas seis sensaciones con diferentes telenovelas. Nos implicamos
tanto con los personajes que es inevitable no sentir con el final que otros, los
guionistas, les deparan.
Soy
de los que piensan que esto que os acabo de contar forma parte de las reglas
del juego del género y casi de la vida en sí. Hay cosas que nos gustan o nos convencen y otras que no. Y por mucho que nos enfade el final de un
personaje o de una telenovela, hay que aceptarlo, con independencia de lo que nos haya parecido. Es una
decisión que emana de la libertad que como creadores tienen quienes la
desarrollan (a veces también participada por los actores) y no hay más que
hacer. Me parece muy absurdo que haya quienes pidan que se resucite a un
personaje o que se saque una continuación de determinada historia solo para
satisfacer sus ansias de seguir disfrutando o del personaje o de la historia. O peor aún, que haya personas que hayan llegado a proferir amenazas a productores y guionistas para que resuciten a determinados personajes. Supongo que algunos tendréis ejemplos en la cabeza, igual que los tengo yo. No voy a mencionar ninguno, para evitar 'spoilers'.
Aunque
me haya referido a las telenovelas, esta reflexión es válida para cualquier
otro género audiovisual: nos implicamos mucho con todo tipo de contenidos en
los que vemos a los personajes en carne y hueso a través de actores y actrices.
Si estamos leyendo una novela y el protagonista muere al final, aunque no lo
consideremos justo, no le damos tanta importancia.
No
quiero decir que sea malo, al contrario. Que reaccionemos, bien o mal, es
siempre positivo. Sin embargo, no se acaba el mundo porque se haya muerto un
personaje o se haya terminado una telenovela. Está bien
implicarse, pero siempre con moderación.
Comentarios
Después de eso y de las telenovelas decepcionantes, vino acacias 38, desde en los primeros 65 capítulos, pasé del me gusta, pero no soporto a los protagonistas a odiar con toda mi alma a la villana, lo cual me motivó a seguir viéndola, siendo mi primera serie diaria. Craso error, por que comencé a odiar a los guionistas desde que mataron a Inocencia, que casi me des-engancho, pero no. Otro error, por que me tragué hasta la "muerte" de Cayetana y 10 capítulos más y con sus incongruencias.
Ahora si, mi mayor decepción y no es telenovela, si no un anime llamado Sailor Moon crystal, no me gustó el diseño que tenía, había errores, pero aguanté esos 26 capítulos, por que la trama era directa y venía de ver las telenovelas de Telemundo, lo cual fue desescalando el nivel de calidad. Tras criticar un montón de detallitos, llegó la 3ª temporada con una gran mejora del dibujo y la animación, la cual disfruté, por que tenía más resolución y estaba decente para ser un anime. Pero tras terminar llegan los ovas de Digimon tri y un poco mejor, pero son ovas que salen cada x meses, no pasa nada. Pero este año se estrenó de otro estudio de animación, Sakura clear card y me pregunto, ¿pero yo que mierda me he tragado?, ¡Maldita Naoko Takeuchi! y encima sin noticias de las películas que harán con el arco 4 del manga.
Le tengo unas ganas a Toei Animation y a la autora del manga, que por que se que Úrsula Dicenta es un personaje ficticio, si no los dejaba a solas con ella y Cayetana.
@Alex... No se me viene un capítulo concreto de "Bella Calamidades" en el que habría que asesinar a todos los personajes secundarios. Yo hubiese liquidado a todos los del pueblo desde un principio. Les dieron un protagonismo excesivo y la historia de Lola y Marcelo no avanzaba muchas veces por culpa de ellos. Debía de estar por la mitad, cuando la emitieron en TVE, me fui de viaje diez días al extranjero, volví y me encontré con que no había avanzado nada. La abandoné. Fue de las pocas telenovelas que no llegué a terminar.
Sin haber visto "Acacias 38" y sin ser seguidor de animes, solo puedo decir que me alegro que esta entrada te haya servido de desahogo contra quienes toman las decisiones y escriben las historias de los personajes.
@Tessa... Pensé en hacer la entradilla con los emojis del Whatsapp, pero se abría un mundo tan extenso como peligroso de posibilidades jajaja