PRIMER VISTAZO: "Corazón de oro" (Televisa, 2026)

El 2 de marzo Televisa estrenó Corazón de oro, su nueva apuesta para las tardes, una producción de Pedro Ortiz de Pinedo protagonizada por Mayrín Villanueva, Gabriel Soto y Gala Montes. Es una versión de la telenovela portuguesa Coraçao d’Ouro (2015).


Visto el primer capítulo, debo reconocer que ha superado mis expectativas. La historia arranca con unos cincuenta minutos en los que se presentan los personajes principales y los conflictos que detonarán la trama. No es fácil averiguar que Luz (Mayrín Villanueva) tiene un pasado ligado a los Arango-Nova, como se corrobora poco después en el encuentro que mantiene con Antonio (Sergio Klainer), un pasado que involucra a su hija Catalina (Gala Montes), que desconoce la existencia de esa adinerada familia. En paralelo, el espectador conoce a Miguel Ángel (Gabriel Soto), uno de los hijos de Antonio, que tiene una discapacidad visual que no le impide llevar una vida normal… y reconocer a Luz en cuanto escucha su voz.
El primer capítulo tiene un ritmo estupendo y combina hábilmente la presentación de los personajes y la entrada en acción. Han hecho un buen trabajo de casting, aunque siento que Gabriel Soto debería haber descansado un poco más su imagen, teniendo en cuenta que Monteverde acabó en octubre. Siento que quien se va a llevar la telenovela va a ser Gala Montes, que promete como Catalina, una villana que recuerda, y mucho, a las de antes.
Por aquí se dejan ver también Sergio Klainer, como Antonio; Cynthia Klitbo, como Tita, la ama de llaves de los Arango-Nova; Diego Olivera, como Eugenio, el hijo mayor de los Arango-Nova, Erika de la Rosa, como Elisa, su mujer, y Andrea Torre, como Teresa, la única hija de Antonio. Presiento que Diego Olivera y Andrea Torre también van a dar que hablar con sus personajes y lamento que no tengan en cuenta a Erika de la Rosa para una villana de aquellas a las que nos acostumbró durante su etapa en Telemundo.
La realización es buena, pero se torna demasiado pastelosa en algunos momentos. Así, resulta demasiado cargado, que Luz y Miguel Ángel se reencuentren entre pompas de jabón que no se sabe quién lanza en la calle. Lo que, a priori, parece un retoque hecho por inteligencia artificial lo parece corroborar la entrada de la telenovela, en la que se nota la participación de esa inteligencia no humana. Otro día hay que hablar de eso. De momento, sí que debo señalar lo bien que le queda el tema principal, titulado como la telenovela e interpretado por Gala Montes.

Después de algo más de diez capítulos emitidos, en México parece estar funcionando. Sus datos de audiencia son buenos y los comentarios de quienes la siguen son positivos. Parece ser que, tras el tropezón de Amor amargo, Pedro Ortiz de Pinedo ha dado con un éxito. ¿Alguien de por aquí la está viendo?

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