El 10 de febrero Televisa estrenó A.mar, un proyecto con una intrahistoria curiosa, ya que Nicandro Díaz se encontraba trabajando en esta versión de la chilena Amar profundo antes de que un accidente de tráfico le costase la vida. Tomó el relevo Ignacio Sada y, varios meses después, por fin ha visto la luz.
Y no sé por dónde empezar. He visto el primer capítulo y no he entendido muy bien muchas cosas. Por momentos la telenovela parece una sucesión de escenas y personajes sin ninguna lógica. Algunos sí se encuentran bien presentados, como es el caso de los protagonistas. Otros, vienen y se van y el espectador hace que se quede como estaba. En materia de acción sí se encuentra algo más perfilada, aunque, insisto, hay demasiada escena que no acaba de conectarse con nada en los más de cincuenta minutos que dura el capítulo.
La telenovela tiene un elenco de primera. Eva Cedeño y David Zepeda se ocupan de encabezarlo, como Estrella y Fabián, dos padres que han vivido una serie de desdichas en sus vidas y que, todo apunta, se verán unidos gracias al mar. Hacen un buen trabajo. Los arropan otros actores y actrices como Laura Carmine, con un personaje que entra en escena de una forma muy similar a su Esthercita de La Tempestad. También andan por aquí la gran Ana Martín, que interpreta a la madre de la protagonista y de otras dos jóvenes que, por edad, perfectamente podrían ser sus nietas. La magia de la ficción, supongo. Promete Víctor González como villano, si bien no acabé de ver la conexión de su personaje con el resto de la trama.
El primer capítulo se ve, vamos a dejarlo ahí. Su ritmo narrativo es correcto, aun cuando, insisto, muchas escenas despistan más que ayudan. Una presentación más convencional de los personajes habría sido lo suyo.
La realización tiene sus luces y sombras. Evidentemente, el mar y las localizaciones exteriores son un puntazo. El problema es que parece que no todo son localizaciones reales: hay una escena en la que, de noche, Fabián habla por teléfono con su hija y el mar de fondo parece más bien un chroma. Los decorados son correctos y suman un pueblo construido para la ocasión, que recicla unos cuantos elementos del Valle de Ángel de Mi secreto. La entrada me ha dejado bastante indiferente, con un tema que no acabo de ver para una telenovela titulada, ni más ni menos, A.mar.
Por cierto, estamos en 2025. No puede haber algo más anacrónico que un punto para dividir la palabra amar y hacer así un juego de palabras con ese trasfondo marítimo de la telenovela. No sé, hasta Mar de amor me parece un mejor título.
¿Alguien la lleva al día? En México lleva cinco capítulos emitidos y, por lo que parece, con buena acogida de audiencia.
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´PAPEL PROTAGONISTAS SEA QUE PONGA BRANDON
PENICHE