lunes, 22 de enero de 2018

CRÍTICA: "La doble vida de Estela Carrillo" (Televisa, 2017)

Las buenas críticas que recibió y conocer a quienes estaban detrás de esta historia, original e inspirada en hechos reales. Esos fueron los dos motivos que me llevaron a ver “La doble vida de Estela Carrillo” (Televisa, 2017), algo que hice entre octubre y diciembre del año pasado. Esta es su correspondiente crítica.

[¡OJO! Si estás viendo esta telenovela o tienes pensado hacerlo, quizás no deberías leer esta crítica. Puede contener ‘spoilers’ que hacen aconsejable su lectura después de haberla visto].

SINOPSIS
Riverside, California. Estela Carrillo (Ariadne Díaz) se encuentra impartiendo clases de canto a los niños de la fundación para la que trabaja. La abrupta llegada de un hombre armado siembra el temor entre alumnos y profesores. Estela es la única que le hace frente, evitando una tragedia de mayores consecuencias. Con el hombre detenido, el nombre de la maestra se hace viral en medios de comunicación y redes sociales.
*Logotipo de la telenovela.
Es así como Ryan Cabrera (David Zepeda), un empresario de la industria musical del regional mexicano acusado de asesinato, se entera de su existencia y pide a sus abogados que la busquen para que testifique a su favor, creyendo que se trata de la misma Estela Carrillo con la que él mantuvo una relación, desaparecida desde hace tres años. Es precisamente la extraña muerte de Pedro (Alfredo Adame), el padre de Estela, por lo que Ryan se encuentra en prisión desde hace meses, ya que todas las circunstancias apuntan a él como autor del asesinato del padre de Estela.
La maestra de canto, cuyo nombre real es Laura Oviedo, ve así como su mundo se desmorona tras años viviendo como ilegal bajo una identidad comprada para protegerse a sí misma y a su hija Paloma (Lara Campos) de una serie de enemigos que dejó en México antes de cruzar la frontera. Agobiada y pensando en volver a la normalidad cuanto antes, Laura decide testificar a favor de Ryan, que es puesto en libertad.
Lo que Laura no imagina es la propuesta que le hará el productor musical recién salido de la cárcel: Ryan le propone simular una vida en pareja para no correr el riesgo de que las autoridades descubran la mentira. Es así como surge una atracción entre ellos que dará paso a una historia de amor no exenta de dificultades, gracias a la cual Laura verá cumplido su gran sueño de ser cantante.

DATOS y TRÁILER


71 capítulos. México (Televisa), 2017. Productora: Rosy Ocampo. 

PERSONAJES y ACTUACIONES
*David Zepeda y Ariadne Díaz son Ryan y Laura.
Ariadne Díaz encabeza el elenco de esta historia convertida en Laura, una mujer decidida, capaz de todo por proteger a su hija, con un pasado muy duro y que gracias a Ryan tiene la oportunidad de cumplir uno de sus grandes sueños que es ser cantante. Ariadne ha hecho un trabajo estupendo, con muchísima naturalidad. Vista Ariadne, no me imagino a otra actriz en este papel, porque lo ha hecho genial. Declaraba en la rueda de prensa que no había cantado nunca en plan profesional, ante un público, y tras escucharla en la telenovela, se debería plantear abrirse camino por la vía musical, ya que canta realmente bien. Ha conseguido una química muy bonita con Lara Campos, su hija en la ficción, una niña tan tierna como espabilada, y con David Zepeda, su galán en la historia.
A David, precisamente, lo he visto mucho más suelto que otras veces en el que para mí ha sido su mejor personaje hasta la fecha. Un tipo muy humano, más aún que Iván Villagómez (su personaje en “La fuerza del destino”), que sufre muchísimo, que toca fondo, que se equivoca y que gracias al trabajo de David y a la buena dirección que tiene la telenovela, hace que surja en el espectador una empatía que lleva a preocuparse por Ryan. El tema de la empatía suele ser habitual con las heroínas, pero no tanto con los protagonistas, con lo que en ese sentido esta telenovela también va un poco más allá. Insisto en algo: la pareja Laura-Ryan es una pareja muy pero que muy tierna, de esas a las que se coge cariño desde la primera escena que tienen juntos, gracias en buena medida a la química entre Ariadne y David.
*África Zavala y Danilo Carrera son Morgana y Danilo.
Danilo Carrera se ocupa de dificultar esa relación interpretando a Danilo Cabrera, el hermanastro de Ryan, un tipo totalmente opuesto a él. Me costó y le costó. Al principio se le veía forzado, pero conforme avanza la historia se le va viendo más suelto, hasta el punto de que se acaba disfrutando tanto como él de este norteño, un tipo loco y con pocas luces, tan envidioso como ambicioso, que sin embargo no es un villano radical, de los de antes, sino que tiene su corazón, tiene su lado humano, que muestra a través del cariño incondicional que le profesa a Paloma.
Al lado de Danilo está África Zavala, que interpreta a Morgana, casi la versión femenina de Danilo y antítesis de Laura. Morgana vive por y para Danilo, pese a los continuos desplantes de este. Un ejemplo de relación tóxica muy bien llevado por ambos actores, que han demostrado tener una gran complicidad en algunas escenas duras que tienen en la historia. Con África me pasó un poco como con Danilo: al principio la veía forzada, pero va ganando en naturalidad conforme pasan los capítulos.
Erika Buenfil completa el quinteto principal como Mercy, la madre de Ryan. Es difícil describir a Mercy, porque tiene un poco de todo: es una mujer mentalmente inestable, guarda un secreto que la atormenta y además tiene un punto de villana que resulta muy interesante al comienzo de la historia. Un cambio de registro para Erika, que ella saca adelante sin problemas, como la gran actriz que es, y que se agradece. Ojalá Mercy la ayude a obtener más papeles de villana en próximos proyectos. Pese a que entre Erika y David hay menos de diez años de diferencia, la relación madre-hijo resulta creíble, en parte por el ‘feeling’ que tienen.
*Alejandro Tommasi es Mr. Blake.
Son cuatro los personajes que se ocupan de hacer maldades, en medio de una persecución constante a Laura. Cuatro personajes comandados por John B. Green, Mr. Blake, un tipo muy interesante, interpretado por Alejandro Tommasi. Tommasi es uno de esos actores que da gusto ver, con independencia del personaje que tengan, pero que se disfrutan aún más si les toca un personajazo como este. Un hombre amargado, que jura venganza contra Laura después de una serie de acontecimientos y que hace todo lo posible por cumplir su juramento. Pese a lo radical que pueda parecer, lo que le ha tocado vivir puede justificar en parte el odio que le tiene a Laura. Junto a él se encuentra Lourdes Reyes, que interpreta a Luisa, su asistente, una mujer que debe su libertad a Mr. Blake y que se comporta casi como un perrito. Un personaje bien llevado por Lourdes, aunque siento que pudo haber tenido algo más de fondo.
También contra Laura van Fausto (Mike Biaggio) y Toña (Claudia Ríos), exnovio y exjefa, por así decirlo, de la protagonista. Dos personajes crueles, que tienen sus motivos para querer vengarse de Laura, aunque lo mejor es ver como ella los pone en su lugar. Gran trabajo tanto de Mike como de Claudia.
Un último enemigo, aunque no al nivel de los otros, es Asdrúbal (Marco Méndez), cabeza visible de una organización criminal que tiene su peso argumental en la historia al implicar a Danilo y a la productora de música de los Cabrera en el lavado de dinero. Un personaje interesante, muy bien llevado por Marco, y al que los guionistas han involucrado en un juego muy interesante para con el espectador.
*Zaide Silvia Gutiérrez es Chayo.
No todo son enemigos para Laura… De su lado se encuentra Zaide Silvia Gutiérrez, que interpreta a Chayo, un personaje muy dulce, con una historia personal dura, que es la amiga que todos quisiéramos tener. No conocía a Zaide Silvia, pese a su trayectoria en el género, y ha sido, sin duda, un gran descubrimiento. También del lado de Laura está Vanessa Bauche, que interpreta a Leticia, una mexicana que llega a Estados Unidos como ilegal buscando a su marido, que hace tiempo se instaló en el país y del que no sabe nada. Un personaje muy tierno que evoluciona mucho a lo largo de la historia, con una serie de tramas con su nueva pareja Tom (Andrés Zuno) y sus hijos, María (Adriana Ahumada) y Tadeo (Álex Perea), que lo convierten en un personaje muy interesante, de esos con los que es muy fácil empatizar y que muestra con mucho realismo muchas de las situaciones por las que pasa un inmigrante que llega a Estados Unidos, algunas no precisamente fáciles. Gran trabajo el de Vanessa. También el de Andrés, el de Adriana y el de Tadeo, que con sus tramas completan en cierta forma el personaje de Leticia.
Ryan también tiene sus apoyos. En concreto, dos grandes amigos. Uno, Joe (Adrián di Monte), que además es el novio de su madre. No conocía a Adrián y me ha gustado su trabajo. Ha hecho un personaje muy creíble, con un giro final que lleva a pensar en muchas cosas. Ha tenido también mucha complicidad con Erika. El otro, Steve (Armando Torrea), el más fiel amigo de Ryan, con una historia con ciertos puntos en común con la del protagonista, que quizás por eso hace que tengan una gran relación y que Steve sea un poco el ‘Pepito Grillo’ de Ryan.
*Ermis Cruz es 'Chavalín'.
En una telenovela que pretende ser un homenaje a los inmigrantes, se agradece que hayan contado con un elenco variado, con actores de distintas nacionalidades. En algunos casos, incluso, conservando sus propios acentos. De algunos ya os he hablado, pero termino con varios que muestran esa variedad de nacionalidades y de acentos. Es el caso de Ermis Cruz, que interpreta a ‘Chavalín’. Ermis es salvadoreño y es un placer oírle hablar. Nunca había escuchado a un salvadoreño y me encantó el acento. Gran trabajo el de este actor, con un personaje muy bonito, al que se le coge cariño. Lo mismo ocurre con Yanni Prado, que interpreta a Génesis, la recepcionista cubana de la empresa de los Cabrera y que tiene bastante juego a nivel argumental.
Dos ejemplos más: el venezolano Franklin Virgüez se convierte en ‘El Talismán’, el matón de Asdrúbal, manteniendo su acento, aunque hable más bien poco. La colombiana Sara Corrales llega en la recta final de la historia para meterse en la piel de un personaje muy importante para resolver algunas cuestiones. Aunque trata de utilizar un acento similar al mexicano, el colombiano se le acaba saliendo casi involuntariamente en determinadas escenas.
Un placer disfrutar, aunque fuese un puñado de escenas, de tres grandes como son César Évora, Delia Casanova y Alfredo Adame, que realizan pequeñas participaciones cruciales para el desarrollo de la historia.
PERSONAJES y ACTUACIONES [2/2]

TRAMAS
*Ariadne y David, en una escena juntos.
Apuntaba Rosy Ocampo en la presentación a los medios que Claudia Velazco y Pedro Armando Rodríguez, los guionistas, habían hecho un exhaustivo trabajo de investigación de cara a preparar esta telenovela, indagando sobre casos y situaciones reales que permitiesen al público identificarse con aquello que viesen en sus pantallas. Igualmente, la productora comentaba que cada escena había sido minuciosamente pensada antes de ser escrita y posteriormente rodada. Todo ello se nota en el producto final: se nota que se ha trabajado con precisión y previsión y que no se ha dejado nada al azar o a los números de audiencia.
“La doble vida de Estela Carrillo” es una telenovela que tiene un poco de todo pero que es, en esencia, una historia de amor, la de Laura y Ryan. La trama romántica vertebra la acción, con dos protagonistas que se enamoran muy rápido y que permanecen juntos, con pequeños altibajos, hasta el final, superando todos los obstáculos, que en el camino les interponen Danilo y Morgana. En ese sentido, se nota que Claudia fue también la guionista de “La fuerza del destino”, ya que Laura pasa por un par de situaciones por las que también pasaba Lucía, la protagonista de aquella telenovela.
La trama romántica se proyecta a su vez sobre tramas de diferente índole, que van desde los negocios de Danilo, que dan pie a una trama con mafiosos, tiros, traiciones y juegos sucios; hasta la trama musical, que envuelve a Laura para convertirla en ‘La Regia’, y que se conecta con la anterior, pasando por las tramas de los secundarios, como la historia de superación de Leticia o la complicada relación entre Joe y Mercy, marcada por la diferencia de edad.
*Laura, cruzando el desierto entre México y Estados Unidos.
El “esta historia está basada en hechos reales” con el que se abre cada capítulo se ve en situaciones que recoge la telenovela, a veces para retratarlas, otras, para denunciarlas. Se puede hablar en ese sentido de temas como la xenofobia que lleva a algunos americanos a odiar a los latinos y a atentar contra ellos y que se refleja en la telenovela con situaciones como la del inicio o personajes como Mr. Blake; en el trato que algunos policías estadounidenses tiene para con los negros, mostrado a través del triste final del hermano de Génesis; en las formas que tienen los latinos de cruzar la frontera y posteriormente hacerse con un permiso de residencia en Estados Unidos que les conduzca a la ciudadanía americana; en el programa VAWA de asistencia de víctimas de violencia de género en Estados Unidos y el mensaje claro sobre que hay que denunciar estas situaciones; en el muro y Trump  o en la vinculación de ciertos cantantes del regional mexicano con el tráfico de drogas y el lavado de dinero, por poner algunos ejemplos. Como veis, el repertorio de temas extraídos de la realidad e incorporados a las distintas tramas es muy amplio, lo que la hace una historia muy actual.  
*Erika Buenfil y Adrián di Monte son Mercy y Joe.
Esta es una telenovela que no solo toma cosas de la realidad y entremezcla géneros, sino que también tiene una forma peculiar de desarrollar los acontecimientos. Me explico: conforme se va viendo, hay cosas que se van quedando el aire y que parece que no se van a volver a abordar. En muchas ocasiones la sensación que da a quien la está viendo es la de que se ha perdido, argumentalmente hablando, y de que hay cuestiones que no encajan. El final demuestra que todo es un juego para mantener atento al espectador, ya que en él se rellenan todas esas lagunas que habían quedado por el camino. Los guionistas juegan mucho con el espectador, también sembrándole pistas falsas sobre, por ejemplo, quién puede ser el hijo que le arrebataron a Mercy o quién se puede esconder tras el mafioso que todos llaman ‘El Dorado’. En ese sentido, es una telenovela que se agradece ver, ya que es poco habitual que en una historia como esta se permitan jugar con lo que el espectador debe o no saber e incluso llevarle a construir hipótesis que, al menos en mi caso, fueron totalmente erróneas (debo decir que algunos personajes llegaron a las mismas conclusiones que yo, lo que me reconforta un poco).
También en la forma de contar las cosas me llama la atención, para bien, el uso que hacen de la elipsis: decía Aristóteles que el lance poético, entendido como lo trágico o lo doloroso de la obra, debía acontecer fuera de escena si era verdaderamente efectivo. Aquí, aunque no siempre, se hace algo parecido, imagino que más por cuestiones de presupuesto y a veces también por necesidad argumental, más que para cumplir con las reglas de la “Poética” de Aristóteles. Hay escenas duras, en las que no se muestra lo duro, como secuestros o asesinatos que el espectador no ve pero que conoce porque los personajes hablan de ello. Es efectivo.  
Lo bien perfilados que están los personajes, cada uno con su historia personal y con sus secretos, permite tener esa variedad de tramas de la que os hablaba, sin que ello se traduzca en pesadez o en un ritmo lento. La historia avanza a buen paso, alternando las tramas de los protagonistas con las de los secundarios y, teniendo en cuenta que todos los personajes esconden algo, en todos los capítulos pasan cosas. El ritmo es formidable, lo que hace que enganche muchísimo, tanto que cuando se termina se echa de menos a Laura, a Ryan y al resto.
*Toma final en la que se anuncia la segunda temporada.
Sobre el final, como sabéis, está aprobada una segunda temporada que en palabras recientes de Ariadne comenzaría a rodarse en junio. No es algo sacado de la manga, sino una decisión tomada por los guionistas y la empresa mucho antes de terminar de rodar la que sería la primera temporada. Ello se traduce en un último capítulo más abierto que cerrado. Hay tramas que quedan en el aire y en los últimos minutos se generan nuevos hilos de los que tirar en los siguientes capítulos, antes de que una carátula anuncie que habrá segunda temporada, seguida de un “continuará”.
¿Es necesaria una segunda parte? Depende de cómo la planteen y de los personajes que incorporen. Argumentalmente, hay material para seguir unos capítulos más (quienes la hayáis visto, sabréis a qué me refiero) pero tampoco como para hacer otros setenta capítulos. Habrá que ver qué pasa. Yo tengo fe en lo que puedan hacer los guionistas.
En el plano de fallos argumentales, muy poco tengo que comentaros, más allá de dos cosas. La primera, el juicio extremadamente rápido por el que pasa Ryan al comienzo y que es irreal para la justicia de un país como Estados Unidos. La segunda, me descolocó que un personaje supiese cierta hazaña de Morgana sin que ni Morgana ni Danilo se lo hubiesen comentado. Imagino que un ‘gazapo’ lo tiene cualquiera.
TRAMAS [4,8/5]

MÁS COSAS
“La doble vida de Estela Carrillo” es una telenovela ambientada en Estados Unidos pero rodada en México. Sin embargo, no se nota. Han cuidado hasta el más mínimo detalle para hacer creer que lo que está rodado en México se rodó en Estados Unidos: letreros, matrículas de coches, marcas o hasta los extras, que hablan inglés. Por esa misma circunstancia, ha de ser un poco más difícil el tema de las localizaciones. Las que se muestran (parques, calles, bosques…) están bien elegidas, aunque proporcionalmente es mayor el número de decorados. Sobre estos, confieso que esperaba más. Solo son pasables los que recrean la oficina de Furia Productions, la empresa de los Cabrera. Podría salvarse también parte de los decorados de la casa de Ryan, de la que se usan la piscina cubierta, el salón o la cocina reales, mostrando el contraste entre lo que de verdad tiene la casa y lo pobres que son los decorados.
*Una de las escenas íntimas de Laura y Ryan.
Es incomprensible que una telenovela de este nivel tenga decorados tan acartonados como los que recrean el departamento de soltero de Ryan o el rancho que hereda Danilo y que después cede a Laura.
Quiero felicitar a los responsables de realización, porque pese a los decorados no ayudan, la realización es de sobresaliente, igual que los efectos especiales o los juegos de luz que regalan escenas tan bonitas como las de los encuentros íntimos de Laura y Ryan.
Respecto al vestuario, no voy a objetar mucho. Apostaron por trasladar el espíritu norteño de los Cabrera a los personajes principales y ha quedado bien, aunque se hace raro ver tanto a Ryan como a Danilo todo el día con el sombrero puesto, incluso cuando están en la oficina.
Un punto fuerte de la historia es la musicalización. Esta telenovela tiene una banda sonora preciosa, pero es incomprensible que en los tiempos que corren y con una productora como Rosy Ocampo, que siempre apuesta por cosas nuevas, ni tan siquiera hubieran creado una lista en Spotify con todas las canciones que se escuchan en la historia. Han elegido un tema de apertura, “Y me pregunto”, de Julión Álvarez, que es espectacular. Igual que “Bonita” o “Por qué no te enamoras”, de Joss Favela, que suenan en las escenas románticas entre Ryan y Laura. 

Laura, como ‘La Regia’, tiene un repertorio interesante, que va desde “Para que tú me amaras” (la única completa en Youtube), a temas muy resultones como “Sacando cuentas” o “Una doble vida”, que solo se encuentran a trozos y grabadas de aquella manera por los fans. Muy bonita también “Un amor como el nuestro”, interpretada por David Zepeda o “Parrandero”, que canta Danilo Carrera, ambas completas en Youtube. Al hilo de la música, la inmensa mayoría de las canciones suenan en directo. Otras van en ‘playback’. No es el caso de las que canta Ariadne, pero sí de alguna que canta África o de alguna que canta Delia Casanova en sus escenas.
Para lo que es Televisa, se agradece también haber escuchado palabras que no son especialmente malsonantes, del tipo de “mear”, “joder”, “cojones” o “maricón”, que otras productoras hubiesen silenciado.
MÁS COSAS [2,2/3]


*Parte del elenco, en un selfi. 
Concluyo incidiendo en un par de cosas: una telenovela ágil, cargada de giros y sorpresas para el espectador, con el que juega ocultándole información y buscando que él saque sus propias conclusiones sobre distintos aspectos de las tramas.
Ariadne Díaz brilla y David Zepeda sobresale en una historia tierna que aspira a continuar con una segunda temporada que por supuesto veré. Para mí, lo mejor que hizo Televisa en 2017.

-PUNTUACIÓN FINAL: 9-

3 comentarios:

tessa dijo...

Hola Gafemo!
Me ha gustado tu buena critica, y estos actores tan conocidos ha de resultar excelente verla.
La trama es muy interesante, es algo parecida a " bajo el mismo cielo " y esta me gustó mucho.
Al ser de Televisa y actores conocidos, ya podría Nova ponerla, pues de tramas " lentas" y el mismo tema de fondo estoy hasta las narices ....
Saludos

Jucovi dijo...

Totalmente de acuerdo con tu crítica, a mí me tuvo enganchadísimo. Lo que más me gustó es que se nota que los guionistas tenían la historia perfectamente planificada desde el principio. Incomprensible que no esté nominada a mejor telenovela en los premios tvynovelas.

GAFEMO dijo...

Buenas noches:

@Tessa... Digamos que sí, que tiene ciertos puntos en común con "Bajo el mismo cielo", aunque narrada con ese trasfondo musical. Ojalá Nova se animase, porque además siendo corta, aunque no funcionase, les duraría dos o dos meses y medio en antena.

@Jucovi... La tenían muy bien pensada de principio a fin y no hicieron retoques sobre la marcha. Da gusto cuando se ve una telenovela así, con una hoja de ruta tan bien trazada. Yo tampoco entiendo que no esté nominada como Mejor Telenovela, teniendo en cuenta que según he leído tanto en México como en Estados Unidos le fue bastante bien a nivel de audiencia.

Un saludo!