domingo, 22 de septiembre de 2013

CRÍTICA: "Amor bravío" (Televisa, 2012)

Tras haber disfrutado de “En nombre del amor” y de “Cuando me enamoro…”, tocaba ver lo nuevo de Carlos Moreno Laguillo, para mi gusto uno de los mejores productores de Televisa en la actualidad (junto al Güero y a Rosy Ocampo).
Llevaba por título “Amor bravío… cuando manda el corazón” y se trataba de un ‘remake’ de “De pura sangre”.

SINOPSIS y PERSONAJES:
Camila (Silvia Navarro) sufre un terrible accidente que marca su vida. A consecuencia de éste, Agustina (Olivia Bucio) decide aceptar la ayuda y la protección de su cuñado Daniel (Rogelio Guerra), y ambas se mudan al racho 'La Malquerida'.
Camila ama el campo tanto como su tío Daniel, al igual que a los animales, de hecho es veterinaria. Su tío Daniel  le abre las puertas de su rancho para que ejerza su profesión. Allí conoce a Alonso (Flavio Medina), un joven administrador con poca simpatía por su actitud altanera, pero un hombre inteligente que se ha percatado del cariño y de la predilección que tiene don Daniel  por su sobrina, y que cree que cuando éste muera, ella será su heredera universal. Así se da a la tarea de conocerla y seducirla lenta y estratégicamente hasta que ella logre enamorarse de él.
Alonso vive con su madre, Isadora (Leticia Calderón), una mujer de alcurnia, de carácter dominante y muy ambiciosa. Ella, enredada con Dionisio (César Évora) , interviene para que su hijo seduzca a Camila, pues quiere recuperar su prestigio y su posición social a como dé lugar.
*Logotipo de la producción.
Días antes de morir, Don Daniel  se entera de que Ágatha, una chilena con quien tuvo un amorío en su juventud, murió en Chile, y que se divorció pocos meses después de que ellos se dejaron. Ágatha tuvo un hijo, Daniel (Cristián de la Fuente), a quien llamó así en recuerdo a él. El corazón de Don Daniel  empieza a exaltarse al sospechar que ese muchacho pudiera ser su hijo y se da a la tarea de dar con su paradero.
Daniel Díaz Acosta vive en Chile, es experto en informática y tecnología, está casado con Miriam (Lisset). Son una pareja feliz y acaban de recibir la noticia de que pronto serán padres.
Cuando Don Daniel muere, Daniel recibe una notificación de México, para informarle de la herencia que ha recibido y que tiene que cobrar personalmente. Pero su suerte cambia, pues una mentira le hace quedarse sin su herencia y sobre todo sin amor, al perder a su esposa y a su hijo. Al cabo de un tiempo, él viaja a México buscando venganza que lo lleva hasta las entrañas de la familia Monterde.

DATOS y TRÁILER:
166 capítulos de 45 minutos. México (Televisa). Productor: Carlos Moreno Laguillo.

PERSONAJES y ACTUACIONES:
Comenzando por los protagonistas, poco tengo que decir de Silvia Navarro, una de mis actrices favoritas que se luce nuevamente en el papel de Camila. Silvia es una actriz muy natural, que se aprende los textos y, como ella misma ha declarado, nunca usa apuntador (pinganillo). Si tiene que llorar, llora como la que más, y si tiene que reír, ríe hasta hacer reír al propio espectador. Su personaje de mujer fuerte, decidida a luchar por lo que es suyo es ciertamente parecido a Renata (su personaje en “Cuando me enamoro…”). Camila es una mujer que ha sabido sobreponerse a la trágica muerte de su novio Luis (Valentino Lanús), justo unos días antes de casarse.
*Silvia Navarro y Cristián de la Fuente, los protagonistas.
La química de Silvia con Cristián es bestial y traspasa la pantalla, quizás porque ambos tienen un mismo modo de actuar. Daniel Díaz Acosta también ha sufrido lo suyo en el momento en que conoce a Camila… Primero, la muerte violenta de su esposa Miriam, cuando esta estaba embarazada, luego su cuñado (que es policía) lo encarcela como principal sospechoso, dado que ella tenía un seguro de vida contratado en pro de él, y por último la huida de la cárcel y los deseos de vengarse de Camila, a la que cree culpable de la muerte de Miriam (piensa que ella mandó matar a Miriam para quedarse así con la herencia). Llega a México con otra identidad y entra a trabajar en La Malquerida como chofer. Cuando conoce a Camila el flechazo es inmediato y aunque tardan treinta capítulos en besarse, de ahí en adelante todo es miel.
A su alrededor tenemos a Alonso, el marido de Camila (Flavio Medina), un personaje que vive acomplejado por su impotencia y que es un títere en manos de su madre Isadora (Leticia Calderón) que lo usa a su antojo con un único fin: hacerse con La Malquerida. El triángulo de malos lo completa Dionisio Ferrer (César Évora), amante y cómplice de Isadora, que, como ella, busca conseguir el rancho para hacer de él un desarrollo turístico.
Estos tres villanos están que se salen. El personaje de Flavio es quizás el más complicado de entender de los tres, tiene una carencia de cariño bestial y ha sido humillado por su madre desde que era niño. Flavio borda ese personaje y no me extraña que se llevase por él un Premio TVyNovelas, es que está de diez.
*Los villanos: César Évora, Leticia Calderón y Flavio Medina
A Leticia Calderón me ha gustado volver a verla de mala después de la épica tía Carlota en “En nombre del amor”. Isadora es una villana muy distinta que actúa solo con un fin: quedarse con La Malquerida al precio que sea. Me ha gustado mucho y para nada me ha recordado a la tía Carlota, que era uno de los temores que yo tenía.
César también está espléndido como Dionisio Ferrer. Me quedo también con una serie de coletillas de su personaje.
Otros personajes a destacar son Agustina (Olivia Bucio), que es la madre de Camila, Mariano Albarrán (René Strickler), vecino de Camila que vive enamorado de ella, Amanda (María Sorté), la dueña del hostal donde se aloja Daniel a su llegada a México y Ximena (la medio hermana de la protagonista). Ambos son grandes personas, grandes personajes, muy bien interpretados y dan mucho juego en la historia.
Junto a todos ellos hay una larga lista de personajes, todos ellos relacionados directamente con los protagonistas y que desempeñan papeles fundamentales a lo largo de la historia: Viviana, Rafa y Aarón (Fernanda Castillo, Alex Sirvent y Alan Estrada), como los amigos fieles de los protagonistas nos regalan preciosas escenas, en las que queda patente la buena química existente entre los actores, o Natalia (Flor de Saracho), Piedad (Yolanda Ventura) y Leoncio (José Elías Moreno) (los trabajadores del rancho) o los hermanos Albarrán (Juan Diego Covarrubias, Eddy Villard y el propio René Strickler), vecinos del rancho de Camila.
Debo dedicar un par de líneas a Mariana Van Rankin, una actriz que conocí en esta historia, en la que interpreta a Luzma, la hija de la cocinera de La Malquerida, que sufre muchísimo durante toda la historia (SPOILER, es violada por su tío, separada de su gran amor Pablo…). Me ha encantado cómo transmite Mariana en pantalla y le auguro un gran porvenir y confío en que pronto tenga su primer papel protagónico.
El casting está muy bien aunque no me gustó que Yolanda Ventura (Piedad) repitiese como mujer humilde después de “Cuando me enamoro…”. Esta española, antigua ficha amarilla del grupo ‘Parchís’, se ve mejor en papeles de mujer de clase media-alta, como el que tenía en “En nombre del amor”. Tampoco me gustó que la emparejaran nuevamente con Luis Gatica, ya que parecía que estabas viendo a Lázaro y Karina (sus personajes en “Cuando me enamoro…”) en vez de a Hipólito y Piedad.
Por último, hubiera dejado a Francisco (Raymundo Capetillo) hasta el final. Era un personaje gracioso, con su ‘tic’ en el ojo, que hubiera podido dar mucho juego en la historia, haciendo, por ejemplo, que tratase de reenamorar a Agustina, su exesposa.

TRAMAS:
La trama principal, original de María Zaratinni, es adaptada aquí por Martha Carrillo y Cristina García, que ‘fusionan’ el texto de “De pura sangre” con una historia original de ambas llamada “En los cuernos del amor”.
La trama originaria de “De pura sangre” llega a su fin en torno al capítulo 112, con la boda de los protagonistas, con dos villanos muertos y un entorno bastante propicio para la aparición en pantalla de la palabra fin. Sin embargo con el añadido de la trama original de estas escritoras, la telenovela llega a 166 capítulos de cuarenta y  pico minutos. Estos cincuenta capítulos de más, sin ser estrictamente necesarios, se añaden a los otros sin que el espectador lo note, y sin necesidad de nuevos personajes, que es lo que suele ocurrir cuando un ‘remake’ se alarga. Se podría decir que las escritoras presintieron cuando empezaron a escribir que la historia se alargaría y por ello fueron dejando pequeños cabos sueltos que resolver en el alargue, que, repito, no se nota.
Los diálogos están muy bien cuidados, al igual que las situaciones y vivencias de los personajes. Martha y Cristina han mejorado mucho como escritoras desde sus primeras historias (prueba de ello es que el guión de “Amor bravío…” ha obtenido el Premio TVyNovelas 2013 al Mejor Guión, entre otros).
*Mariana Van Rankin es Luzma.
Sí que me gustaría resaltar entre todas las tramas un par de ellas… La primera, la trama que antes comentaba tan fuerte que vive Luzma con su tío Leoncio (SPOILER que la viola y la deja embarazada justo cuando iba a casarse con Pablo, su gran amor); así como la trama final de Alonso y Ximena.
Laura Carmine estaba perfecta como Ximena y me dio pena que su personaje acabase como acabó, justo cuando Alonso y ella decidieron apostar por su amor, ya que estaban verdaderamente enamorados.
Isadora, como la mala malísima, se carga a unos cuantos, entre ellos SPOILER a un cura y a su propio ‘hijo’, lo que hace ver cuánto lo quería. Sin embargo sus maldades van a menos a partir de que comienza la trama original, ya que se centran, sobretodo, en Cayetano (Luis Couturier), el padre de los Albarrán, SPOILER a quien enamora y luego trata de envenenar para quedarse con su hacienda. Eso sí, me encantó el final que tuvo Isadora. ¡Muy merecido!
Quizás lo único que no me gustó en cuanto a tramas sea la trama del virus cabrex que infecta a Daniel y que lo pone al borde de la muerte (el virus no existe) y los cuidados médicos que Camila da Daniel en esos momentos (Camila es veterinaria, no doctora, aunque hay momentos en la historia en que lo parece).
No me gustó tampoco una trama (para mí forzada, pero que no sé si existe en la versión original o no), a través de la cual SPOILER se descubre que Daniel y Ximena son hermanastros. Como dije, me pareció muy forzada.
Otra trama que me dejó mal sabor de boca (por no cerrarla) SPOILER, fue la de Piedad, la cocinera del rancho, que se descubre una ‘bolita’ en el pecho y va a hacerse una mamografía. No supimos si tenía algo malo o no.
El final fue muy apresurado. Se dejaron muchas cosas para el último capítulo y algunas, como lo que comentaba antes, quedaron sin resolverse. No obstante estuvo bien.

MÁS COSAS:
Carlos Moreno cuenta con un gran oído musical y con un gran musicalizador que es Israel Jurado. Nuevamente las canciones son una pieza esencial de la historia, desde ‘Cuando manda el corazón’, de Vicente Fernández, hasta ‘Te digo adiós’, de Laura Pausini, pasando por ‘Mil vidas’, ‘Divina tú’ o ‘Amarte así’, de Carlos Macías (dicho sea de paso, todo un descubrimiento musical para mis oídos). A lo largo de la telenovela suenan más de quince canciones muy bien escogidas de cantantes como Merche, Laura Pausini, Carlos Macías, Sophie Mayer, Silkon… Eso es una delicia, ya no hay telenovelas con tanta y tan buena musicalización.  
*Alex Sirvent, René Strickler (y su 'hija'), Silvia Navarro y Fer Castillo.
Me alegró mucho un pequeño ‘crossover’ con “Cuando me enamoro…”, hecho en torno al capítulo 106, en el que Camila habla a Daniel y a sus amigos de la historia de Jerónimo y Renata (Juan Soler y Silvia Navarro), protagonistas de la anterior telenovela, al tiempo que se toman un vino procedente de la hacienda ‘La Bonita’, donde se desarrollaba la trama de “Cuando me enamoro…”.
Las locaciones también son espectaculares, con la hacienda La Gavía, que es Patrimonio de la Humanidad, como escenario principal. Sin embargo los decorados se ven en ocasiones acartonados y se nota que parte de ellos eran reciclados de otras producciones del mismo equipo (las puertas de la hacienda eran las mismas que en “En nombre del amor”, así como la fuente que tenía la hacienda etc.). El pueblo donde transcurre la historia, precioso también.
Respecto del vestuario me choca que los trabajadores de la hacienda y el propio Daniel vayan en traje de charro (el traje típico mexicano) todo el día y a toda hora. Vale que estamos en México, que estamos en un rancho y vale qué sé yo qué más cosas, pero, digo yo, ¿no será mejor que los trabajadores trabajen en vaqueros y polo o camiseta que en traje de charro, con su pajarita y todo? Ha de ser incomodísmo…
Sobre los ‘looks’, comentar que Silvia se ve más guapa con el pelo como lo traía en “Cuando me enamoro…” y que acertaron de pleno con el ‘look’ de la villana, Leticia Calderón, que solo con verla daba miedo.

Para mí “Amor bravío…” es la mejor de las telenovelas hechas por Televisa en 2012 y si desean ver una historia de intriga, venganzas y mucho amor, no duden en quedarse con esta.
Tampoco entiendo cómo, con lo buenísima telenovela que es, a día de hoy, aún no ha llegado a España.

PUNTUACIÓN FINAL: 9

5 comentarios:

ElChicoQteQuiere dijo...

No has echo ningun comentario sobre uno de los mejores regresos de personas q se creían muertos y no lo estan...el regreso de Miriam la mujer de Daniel!!!!!!!Fue brutal la escena

Gafemo (Hablemos de telenovelas) dijo...

Cierto y no lo hice para evitar que si alguien que estuviera viendo la telenovela leyese la crítica y se enterase de algo tan crucial y tan sorpresivo ya que aunque en casos así suelo avisar poniendo en mayúscula la palabra SPOILER, la experiencia me dice que la gente acaba leyendo todo. Sobre la escena, es una gran escena, con una carga dramática tremenda que a mí me emocionó muchísimo. Lisset es una gran actriz, y el alargue apenas se notó (pese a ser un alargue de más de 50 capítulos respecto a la original) gracias precisamente a este personaje y sus tramas.

Un saludo y gracias por el comentario.

juan dijo...

pues yo alucino con tantos y tantos problemas uno tras de otro y otro tras de otro es aburrido y no tiene sentido no me gusta nada solo me proboca no verlo mas yo hasta aqui llegue no me gusta este tipo de novelas bueno gracias y hasta otra

Anónimo dijo...

Ni de broma te crees que no se nota el alargue, el bajón que pegó la historia después del accidente de Ximena y Alonso da muchisimo el cante.

Anónimo dijo...

Le falta algo Silvia navarro. .algo.en su forma de actuar...y el ridículo papel de mi corazón es tuyo!que es ya demasiado mal