domingo, 25 de junio de 2017

PRIMER VISTAZO: "El Señor de los Cielos" (T5) (Telemundo y Argos, 2017)

El 20 de junio llegaba a Telemundo la quinta temporada de “El Señor de los Cielos”, nuevamente coproducida con Argos y con Rafael Amaya, Fernanda Castillo, Sabrina Seara y Vanessa Villela encabezando el elenco.
Como sabréis, soy fiel seguidor de esta historia y quizás por ello en cuanto tuve un rato libre me puse a ver el primer capítulo de esta nueva temporada.
Hay mucho que contar sobre una temporada que se promocionó con ‘teasers’ como este:

No me ha dejado mal sabor de boca este primer episodio. Se ve que han reconducido la historia hacia un poco sus orígenes: Aurelio ha dejado la ciudad y se ha instalado nuevamente en el campo y Sinaloa promete ser el centro de la acción. Eso me gusta. La cuarta temporada fue excesivamente cosmopolita y no le pegaba para nada.
Todo comienza con un salto temporal de tres meses con respecto al final de la cuarta. Tres meses en los que Aurelio se ha recuperado por completo de sus problemas de salud. Me ha sorprendido el nuevo ‘hobby’ de Casillas: ahora se dedica a cazar con arco. Es así como lo vemos liquidarse a una pantera, en una escena un poco cruel (aunque sea ficción, y la pantera sea posiblemente un peluche, sí que da cierto repelús). También, esto va más en su línea, se carga con flechas y arco a uno de los hombres enviados por su enemigo para espiarle.
Ese enemigo es Víctor, al que se la tiene jurada. Esta promete ser una de las grandes líneas argumentales de los nuevos capítulos: ver cómo el tío y el sobrino se enzarzan en una guerra al más alto nivel, a juzgar por los medios y el poder que Víctor demuestra tener en este primer capítulo. Nunca me cansaré de decirlo… Telemundo debió pagar lo que Raúl Méndez pedía para seguir siendo ‘Chacorta’ o los guionistas no debieron matar a Heriberto Casillas. Cualquiera de estos dos personajes podrían haber seguido dando juego y guerra. Hubiese sido brutal que esa misma guerra que Aurelio va a tener ahora con Víctor la hubiese tenido con su hermano, ¿no? O con su hijo. Pero a estas alturas, no son más que hipótesis. Víctor no ha sido ni es un personaje que pueda rivalizar, por mucho que lo intente e intenten vendérnoslo así, con Casillas.
Hay otra trama que promete: la venganza de Emiliana (Vanessa Villela) contra Aurelio por haber matado a su padre. Me gusta esa dualidad que muestra Emiliana cuando está cerca de Aurelio, demostrando que no olvida a su padre y su venganza, pero que siente algo por Casillas que le impide matarlo.
Este primer capítulo desvela dos cosas importantes. La primera, qué pasó con Mónica tras el final apoteósico de la anterior temporada. Claro, que quienes vimos "El Chema" ya lo sabíamos. La segunda, qué pasó con doña Alba tras su encierro en el convento, a finales de la tercera temporada. Claro, que esto era bastante predecible: se había encerrado en un convento, donde no es que haya muchas salidas profesionales, por así decirlo.
Aplaudo la escena lésbica que se marca Sabrina Seara, que vuelve con una Esperanza tan liberal como la que nos presentaron hace dos temporadas. Haciendo analogía con Cayetana Guillén Cuervo y su personaje en “El Ministerio del Tiempo” (Irene es lesbiana y Esperanza, bisexual), no entiendo que en la comunidad hispana de Estados Unidos aún no hayan proclamado a Sabrina icono del colectivo LGTBI, que no la llamen para actos del tipo del Orgullo Gay y cosas por el estilo, porque personajes como este, que den visibilidad a algo tristemente tan estigmatizado en el género, hay pocos.
“El Señor de los Cielos” siempre se ha caracterizado por localizaciones y este primer capítulo transcurre en un 90%, prácticamente, en exteriores. Me alegra y espero que el porcentaje no disminuya, porque se agradece. Me ha parecido, sin embargo, demasiado cargado en adornos musicales, con muchos ‘soundtracks’, algunos colocados para acompañar sin venir a cuento. El efecto de cámara que utilizan en las escenas de caza tampoco me convence. Es más, me marea. Entiendo la idea de velocidad, de concentrar la imagen en la flecha, que es lo que quieren mostrar, pero a mí personalmente no me gusta.

Y hasta aquí por ahora. La veré, seguramente hacia otoño, y ya os comentaré, como he hecho con las cuatro temporadas anteriores, si esas expectativas que me ha generado este capítulo se cumplen o no. Cruzo los dedos para que se cumplan. 

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