domingo, 23 de abril de 2017

HISTORIAS DE TELENOVELA: Saúl

Os debía esta historia, aunque a su protagonista ya lo nombré en otra ocasión: Saúl, viejo amigo mío. La suya es una historia un poco 'particular', tanto que en muy pocas ocasiones habréis visto algo parecido en una telenovela.
Saúl es un personaje. Lo conocí hace un montón de años, en esa época dorada de la vida que se pasa rapidísimo: el instituto. Llegó como nuevo alumno en bachillerato como la antítesis de los que estábamos en aquel grupo: mientras nosotros hablábamos en esa diglosia propia de Asturias, entremezclando castellano y asturiano, algunos con más asturiano, él hablaba un castellano perfecto, impoluto. Mientras que el resto éramos unos canallas, entre nosotros y para con los profesores, él era ejemplo de alumno modelo, con buenas notas y una educación exquisita. A su edad, hablaba de política como cualquiera de nosotros podía hacerlo de televisión o de videojuegos. Para nosotros era poco menos que un espécimen.
Hijo único, natural de Castilla y residente en una pequeña localidad de la zona, tenía pocos amigos. Su fervor político le llevó a convertirse en militante de un partido político.
Tiempo después, en uno de los actos de campaña conoció a Miguel. Se cayeron bien, se hicieron amigos y de la amistad surgió un romance no exento de cenas, viajes, regalos y todo eso que suele tener cualquier relación. Pese a quererse, hasta la fecha no han llegado a oficializar ni a hacer pública su historia. Hace poco coincidía con Miguel y me hablaba de Saúl con un brillo especial en los ojos, con una intensidad tremenda, esa que muestran los que están, como ellos, enamorados.
Su historia nos chocó a todos los que conocíamos a Saúl por algo que no os he contado y ‘enreda’ aún más un romance entre homosexuales, que solo por eso buena parte de la sociedad vería de mala manera. Entre Saúl y Miguel existe una diferencia de edad notable: Miguel es unos cuarenta años mayor que Saúl. De hecho, se encuentra ya felizmente jubilado.
Aunque me considero una persona tolerante y en cierta forma, de mente abierta y un tanto ‘hippie’, cuando Miguel y Saúl comenzaron a salir me sorprendió mucho la pareja que hacían, no tanto porque fuesen homosexuales, sino, más que nada, por la diferencia de edad. La sociedad y sus absurdos convencionalismos nos obligan a tener parejas de nuestra misma edad o próximas a ella. Encontrarte con unos cuarenta años de diferencia me resultaba muy extraño, qué queréis que os diga.
Recuerdo haberlo comentado en casa y con otros amigos que se extrañaban tanto como yo y que criticaban, con mucha más profundidad, esta relación. Como hacía con todo, se lo comenté a Martina, de la que también os he hablado. Fue la única que, como siempre, mostró sensatez y que me hizo ver que los equivocados éramos aquellos que nos asustábamos por esa diferencia de edad y no Saúl y Miguel: “Si se quieren, ¿qué más da los años que se lleven?”, recuerdo que me dijo cuando se lo comenté. Sin más. Y, también como siempre, tenía razón. Tanta, que me hizo entrar en razón y dejé de ver como algo raro aquel asunto.
A día de hoy, más o menos siete años después de conocerse, Saúl y Miguel siguen juntos y felices. 
Sigo pensando que historias como esta, con sus villanas y villanos, personajes secundarios y todo el universo propio de una telenovela deberían ser contadas más a menudo también a través de este género que tanto nos apasiona, igual que hay películas y obras de teatro con personajes protagonistas homosexuales, en algunos casos también con diferencia de edad de por medio. Solo así se podría acabar con los perjuicios absurdos que la sociedad tiene al respecto y en los que caemos hasta los que somos un poco ‘openmind’. 
Habiendo amor, ¿qué más importa? ¿O no?

3 comentarios:

tessa dijo...

Hola Gafemo!
Historia interesante, y actual ( hoy en dia no hay problemas de nada)
La unica pega que veo de la edad, es que cuando se llega a la vejez, entre 75 u 80 años, mas o menos, falla la salud....y todo lo bonito se convierte en " cargas" y lo digo por experiencia propia, no por mi pareja, pero si por mis padres.......y es muyyyy decepcionante, cuando ves a aquellas personas tan activas mermadas totalmente, cuanto mas si es tu pareja!
Y bueno basta ya, que me enrrollo a tope....pues guay si se quieren!
PD ay ay pillín con el hippie, jaja
Saluditos!!

Leda Leda dijo...

Ciao Gafemo, que lindo este post. Sé que lo digo siempre... pero es la verdad! Hay tanta delicadeza y sencillez en tu forma de contar las historias.
Vivimos en tantos prejuicios que no nos damos ni siquieta cuenta! Sería muy bueno que las telenovelas de vez en cuando nos muestren estas historias tambien.
Buona domenica.

Gafemo (Hablemos de telenovelas) dijo...

Buenas noches...

@Tessa... Es la cara negativa de envejecer. Si se envejece, malo y sino, peor. Es muy triste pero así es la vida.

@Leda Leda... Gracias por el piropo sobre mi forma de contar historias. Vivimos rodeados de perjuicios sobre cualquier cosa y sí, las telenovelas deberían abrirse también a estos temas.

Un saludo!