lunes, 27 de febrero de 2017

CAZABOCAZAS: ¡Con las religiones hemos topado!

Las religiones están habituadas a hablar, criticar y opinar sobre todo. Es una realidad en la que las telenovelas no son la excepción. Recojo en esta entrada algunas opiniones de las religiones y sus 'cabezas' sobre el género. Como ateo que sabéis que soy, espero no pasarme en mis comentarios. Todos los tuits son reales, aunque, para evitar denuncias y demás problemas judiciales, he eliminado los datos de sus autores.

Comienzo con un tuit que en su día contesté en Twitter y que recoge algo dicho por el Papa Francisco en las Jornadas Mundiales de la Juventud de 2014, celebradas, si mal no recuerdo, en Brasil. Unas declaraciones en las que invitaba a los jóvenes a no perder horas con las telenovelas, en el sofá o navegando por internet (entre otras cosas). 
Sinceramente, me sorprendió que un argentino hiciese esas declaraciones sobre un género tan popular en su país, y teniendo en cuenta que en las telenovelas abundan vírgenes, santos, curas e iglesias. Si os ponéis a echar cuentas, en el 80% de las telenovelas que hayáis visto, sean mexicanas, colombianas, argentinas, estadounidenses o del país latinoamericano que sean, aparecen o una monja o un cura (o los dos), gente rezando a la virgen o a un santo (o a varios).
Pese a lo bien que me cae el Pontífice, para mí se equivocó con estas declaraciones, a las que pudo haber dado la vuelta resaltando, precisamente, los valores y elementos cristianos que llevan transmitiendo durante décadas las telenovelas. Quizá estaba pensando en las narconovelas (con esa violencia que supuestamente promueven, otro tópico del que hablaré otro día).

Voy con una cita de un pastor evangélico sobre lo que son las telenovelas y lo que ocasionan en las mujeres. "Las telenovelas son tan perjudiciales para las mujeres, como la pornografía lo es para los hombres". 

Yendo al trasfondo de la cita, creo que está de más decir qué hacen los hombres cuando ven pornografía y qué es lo que piensa el pastor que hacen las mujeres cuando ven telenovelas. Lo hagan o no, mejor para ellas: no deja de ser algo sanísimo, cargado de beneficios y totalmente natural.
Por lo demás, el tuit es un disparate, se mire por donde se mire.

Hablando de disparates, los cuatro siguientes son obra de una misma persona: un pastor, presuntamente evangélico (no lo tengo del todo claro) venezolano.
Primera muestra:
Escribir "c ve" en vez de "se ve" sí que es un mal bastante grave. Empezando por ahí. Por lo demás, la comparación entre la telenovela y el mosquito zancudo, me parece magistralmente absurda. Comparar un mosquito que produce auténticas epidemias por las que incluso llega a morir gente en países como Venezuela con un género como las telenovelas, tiene tela.

Segunda muestra:

De lo que las telenovelas promueven, hablaré otro día. Hay tópicos extendidísimos. Por ahora, voy a analizar este tuit que podría resumirse en "las telenovelas son el demonio". Me parece que se le quedaron cortos los 140 caracteres de Twitter, y que en realidad quería escribir lo siguiente: "hola, sabias q las telenovelas promueven la violencia doméstica, la venganza, el odio, la infidelidad conyugal, amputaciones de miembros, herpes genitales, derrames cerebrales y muerte entre terribles sufrimientos". Igual os parece que todo esto que he añadido yo es exagerado, pero estoy convencido de que el sujeto en cuestión lo piensa.
Es tan absurdo como lo del porno que veíamos antes.

Tercera muestra:
Sigo sin entender por qué la "c", en vez de "se". Por lo demás, el tuit me parece enmarcable y me genera la duda de saber si a los hombres que vemos telenovelas nos pasa lo mismo, porque las mujeres "envenan sus mentes y c llenan de sueños que nunca c harán realidad". Alguien debería explicarle a este señor que los productos de entretenimiento (telenovelas, series, películas, obras de teatro, novelas...) están hechos para entretenernos, llevando nuestras mentes por lugares insólitos y haciéndonos soñar. Si nos prohibieran soñar, yo por lo menos, me muero. Lo del envenenamiento de mente, de traca. Habría que ver quién tiene la mente más 'envenenada', si una adicta a las telenovelas o alguien que escribe cosas como estas.

La última, para bingo:
¿No os recuerda a Eduardo Inda? Solo le ha faltado decir algo del tipo de "podemitas, que son todos unos podemitas". Interpreto que quienes leen los guiones son los actores y que, según este señor, en un estudio de grabación de una telenovela hay más rojos que en una reunión del Partido Comunista, más homosexuales que en la celebración del Orgullo Gay y más feministas que en cualquier acto de Femen. E interpreto también que los homosexuales, comunistas y feministas no son o no pueden ser cristianos.
Seguro que también piensa que los actores hacen orgías, entre escena y escena, pero no ha tenido espacio para ponerlo.
Si eso piensa de los actores, ¿qué pensará de los que vemos telenovelas y del género en sí? ¡Ah! Se me olvidaba que ya lo hemos visto en los tuits anteriores.

Concluyo con otra cita de otro pastor, presuntamente evangélico:
Qué queréis que os diga... Las telenovelas están hechas para entretener, y en esa vertiente de entretenimiento está el que a veces nos hagan emocionarnos. También nos ocurre con películas, obras de teatro, canciones... Es lo que hay. Habrá gente que se emocione viendo a Dios... El problema es que se muestra más bien poco.

Espero no haber herido sensibilidades religiosas. Os prometo que no era mi intención y que he dado muchas vueltas a esta entrada antes de publicarla.
Como veis, las telenovelas no escapan a las críticas de las religiones y algunas de sus 'cabezas' se dedican a atentar contra ellas. Seguro que son los mismos que luego proclaman el respeto entre iguales, olvidándose de que con sus manifestaciones no solo faltan el respeto al género, sino también, y especialmente, a quienes somos fieles seguidores. 

3 comentarios:

yessa dijo...

Hola Gafemo!
Tema delicado, profundo, muy personal....
Ya sabes que yo me meto en todos los temas...
Este lo dejo para el interior de la persona!!!
Un saludo!!

tessa dijo...

Ay que me he puesto yessa! No que soy yo. Perdón jaj

Marcelo Glibota dijo...

Los pastores evangélicos son grandes ladrones