lunes, 17 de octubre de 2016

MI VIDA Y LAS TELENOVELAS: Fotonovelas, las parientes del género

La revista “Telenovela” fue la ‘culpable’ de que, durante muchos años, me volviese un gran aficionado a las fotonovelas. ¿Qué es una fotonovela? A ver si lo sé explicar…
Una fotonovela es lo que vendría a ser un cómic, pero con fotografías en vez de dibujos. Es decir, se narra una historia, generalmente con toque romántico o de intriga, o con ambos a la vez, a través de fotografías en las que salen los distintos personajes haciendo sus cosas. 
No hay que confundir las fotonovelas ‘puras’ con las fotonovelas ‘impuras’, que son aquellas hechas a base de capturas de los capítulos de una telenovela cualquiera, que se cuentan por cientos en internet. Las fotonovelas ‘puras’ se hacen con su guión, para ser contadas generalmente en una quincena o veintena de capítulos, y con sus actores o modelos, según se les quiera llamar, que posan ante la cámara. Luego, por ordenador, se incluyen los textos que permiten al lector seguir la historia (acotaciones, diálogos…).
Hace unos días, buscando otra cosa, me encontré con una carpeta en la que guardaba, cuidadosamente, en fundas de plástico, algunas de las muchísimas fotonovelas que hasta 2008 la revista “Telenovela” ofrecía a sus lectores. Fotonovelas que en los últimos años venían de Italia, uno de los principales países productores de este tipo de historias desde los años 70, si bien ahora es un género que está un poco de capa caída. Lo mismo podría predicarse de México, otra cuna de este género.
En la carpeta me encontré con unas veinte fotonovelas. De algunas me acordaba, pero de otras no. Estuve un buen rato leyendo esas historias, tan sencillas, pero capaces de enganchar como cualquier telenovela. Me entretuve leyendo, entre otras, “Pide un deseo…”, “El enigma de Alicia” (quizás de la que más recordaba) o “Hasta el último beso”.
Las fotonovelas se publicaban en capítulos de dos páginas (cuatro caras), y cada fotonovela tenía entre trece y veinte capítulos, más o menos. Todas arrancaban con una especie de ‘portada’, en la que se presentaba al guionista, a los intérpretes y sus personajes, al fotógrafo y al director, además de una pequeñísima sinopsis para enganchar a la gente. Como podéis ver por la ‘portada’ de “Hasta el último beso”, el equipo de trabajo solía ser bastante reducido y eran historias que se realizaban rápido (leía preparando este artículo, en una web, que solían tardar como mucho dos semanas). Y por supuesto, con un presupuesto bastante ajustado. Nada de superproducciones.
No tenían más pretensión que entretener a sus posibles lectores. Y la cumplían con creces. La verdad es que no entiendo cómo, hoy por hoy, con las técnicas que hay de fotografía y edición, no resurge este género, que seguiría encajando perfectamente en revistas como “Telenovela”, que renunció a él a cambio de “Los rostros de las telenovelas”. Una decisión en parte comprensible, ya que “Los rostros…” es una sección sin coste, a diferencia de las fotonovelas, por las que había que apoquinar para hacer frente a los derechos de propiedad intelectual y, luego, pagar a alguien para que tradujese y editase las fotografías incluyendo diálogos, acotaciones, resúmenes y demás ya traducidos. Coste tanto económico como de tiempo, como se puede ver.
En lo personal, creo que esto, como todo es cuestión de moda, y que el tiempo dirá si las fotonovelas (o algo parecido) vuelve a producirse como antes. Hasta entonces, siempre nos quedará internet. Os dejo un enlace a una página en la que, desde 2011, se suben fotonovelas, tanto mexicanas como italianas, de todos los tiempos, por si queréis echarle un vistazo. El otro día estuve yo un buen rato leyendo fotonovelas de los años 70 y 80...  

1 comentario:

tessa dijo...

Hola Gafemo!
Mi abuela y mis tias las miraban y yo a ver si se besaban jaj. Si si por lo años 70!
Y el truco era comprar una y despues la tiendita te las cambiaba, y asi pasaban de mano en mano. ( un poquito de asco) muy manoseaditas!
No creo funcionará ahora, que vamos de sobraditos con las tecnologias en mano!!
Y ademas somos tan comodos que ya nos lo dan todo casi leido, hasta te venden la fruta pelada!!!
Saludos!