miércoles, 19 de octubre de 2016

CRÍTICA: "El Señor de los Cielos" (T4) (Telemundo y Argos, 2016)

Para alguien como yo, que ya había visto la primera, la segunda y la tercera temporada de “El Señor de los Cielos”, ver la cuarta entrega de esta historia era algo casi obligado, pese a que la tercera tanda ya comenzó a mostrar síntomas de desgaste.
A comienzos de junio me puse a ello. La terminé, yendo poco a poco, dos meses más tarde. Esta es mi crítica de la cuarta temporada de “El Señor de los Cielos”.

[¡OJO! Si estás viendo esta telenovela o tienes pensado hacerlo, quizás no deberías leer esta crítica. Puede contener ‘spoilers’ que hacen aconsejable su lectura una vez finalizada la historia]. 

SINOPSIS
*Logotipo de la producción.
México, 2012. Aurelio Casillas (Rafael Amaya), asociado con estrategas políticos ha alcanzado la cima del poder tras haber conseguido colocar a Omar Terán (Jesús Moré) como presidente del país, convirtiéndolo en un títere al que maneja a su antojo. Este gran triunfo quedará en un segundo plano por culpa de la dura enfermedad renal que Aurelio lleva arrastrando desde hace tiempo y que lo obliga a recurrir a su familia para buscar un donante de riñón que le salve la vida. Al no encontrar compatibilidad con ninguno de sus familiares más cercanos, Aurelio debe entonces recurrir a su larga lista de conquistas amorosas, buscando algún hijo perdido que pueda proveerle un riñón, en una lucha contrarreloj por ser trasplantado. Esperanza (Sabrina Seara), su amante, lo acompañará en todo proceso, junto a Amparo (Maritza Rodríguez), su enfermera de cabecera, por la que se siente profundamente atraído.  
En ese mundo que Aurelio controla políticamente continúa la lucha por el manejo del negocio de la droga entre su sobrino Víctor (Jorge Luis Moreno), ahora pareja de Mónica (Fernanda Castillo), aliado con la guerrilla colombiana y los generales venezolanos y la antigua línea de producción de ‘El Chema’ Venegas, en manos ahora de Alfredo, ‘El Feyo’ Aguilera (Leonardo Daniel), ‘El Tijeras’ (Tommy Vázques), y ‘El Oficial’ (Christian Tappan), que controlan toda la producción de Colombia, Ecuador y Perú. A estos últimos se suma ‘El Ingeniero’ (Plutarco Haza), constructor de túneles en la frontera entre México y Estados Unidos.
La carrera por encontrar un riñón que le sea compatible, el descubrir y conocer a varios hijos secretos y la lucha permanente con Víctor, que pretende destronarlo como el mayor criminal de México, marcan el rumbo de la cuarta temporada de esta historia.

DATOS y TRAILER
81 capítulos. México (Telemundo y Argos), 2016. Productores ejecutivos: Marcela Mejía, Joshua Mintz y José Gerardo Guillén. 

PERSONAJES y ACTUACIONES
*Rafael Amaya sigue siendo Aurelio Casillas.
Después de cuatro temporadas… ¿Alguien se imagina a Aurelio Casillas con otro rostro que no fuese el de Rafael Amaya? Seguro que nadie. Rafael vuelve a meterse en la piel de Aurelio, un Aurelio distinto al de otras temporadas, con menos fuerza física, menos ganas de aventuras y que ha cambiado al narcotráfico por negocios más tranquilos, a través de los que lavar y aumentar su fortuna. Pese a que Aurelio ha estado, como veis, bastante ‘tranquilo’ durante esta temporada, Rafael ha hecho un buen trabajo, llevando a Aurelio como solo él sabe hacerlo, pese a que ya son varios años, y a que no cualquier actor aguantaría durante tanto tiempo a un personaje.
El protagonismo femenino en esta temporada ha estado bastante repartido. A diferencia de las otras tres, en las que Fernanda Castillo era claramente la protagonista, en esta cuarta, la pondría al tú por tú con Sabrina Seara. Fernanda ha vuelto a brillar, pese a que quizás los guionistas no acertaron con el camino por el que llevaron a Mónica desde finales de la tercera temporada, convirtiendo al personaje un poco en la antítesis de lo que fue. El
*Sabrina Seara repite como Esperanza.
personaje de Sabrina llegó a mediados de la tercera temporada para revolucionarlo todo, dado su carácter y orientación sexual, y en esta cuarta tanda hemos podido conocer todavía más a Esperanza, gracias al buen desarrollo de guión que le han dado al personaje. Hemos visto a una Esperanza humana, que se equivoca y reconoce sus errores, pero a la vez una Esperanza valiente, capaz de enamorarse y dejar a un lado las frivolidades que rodeaban su vida. Un sobresaliente para Sabrina. Me alegra que, además, vaya a continuar en la quinta temporada, ya que muy pocos personajes que han hecho lo que Esperanza continúan en la historia.
Carmen Aub repite como Rutila, la hija mayor de Aurelio. Carmen ha hecho un trabajo impecable, pese a que quizás, también a nivel de guión, el personaje no haya sido llevado todo lo bien que debiera o no se le hubiesen explotado todas las posibilidades que podría haber tenido. Gala Montes también ha repetido como Luzma, una Luzma en apariencia más madura y sensata, a la que un duro golpe devuelve al mundo de las drogas que tanto le había costado dejar en la temporada pasada. Sinceramente, Gala me encanta. Me parece que tiene un talento tremendo y por eso lamento cómo los guionistas se han ‘desecho’ del personaje en torno a la mitad de la temporada, sin que se le volviese a mencionar. Desconozco si Luzma volverá o no, y si su marcha se debe a decisión de Gala o de los guionistas, pero tengo claro que me gustaría verla y que le diesen más peso a nivel de tramas.
*Leonardo Daniel es Alfredo, 'Feyo', Aguilera.
Del lado de los malos esta temporada cuenta también con Leonardo Daniel, como ‘El Feyo’, un villano de esos totalmente trastornados y obsesionado con “matar a Aurelio y a toda su descendencia”, según sus propias palabras. Claro, que tiene motivos para ello… Aurelio mató a su única hija en la recta final de la tercera temporada y por culpa de él, ‘El Feyo’ tuvo que deshacerse de su adorada esposa, ‘La Condesa’. Pese a que corría en el riesgo de caer en la sobreactuación, Leonardo ha demostrado que es un actorazo interpretando al villano por excelencia de esta temporada. Junto a él está Plutarco Haza, que interpreta a ‘El Ingeniero’, el villano más noble y enamoradizo que he visto en mucho tiempo. Un villano cargado de matices, muy bien escrito y magistralmente interpretado por Plutarco, al que hacía mucho que no veía en una telenovela.
*Fernanda Castillo y J. Luis Moreno,  Mónica y Víctor.
Sigo sin creerme a Jorge Luis Moreno como Víctor. No tengo nada en contra del actor, pero me parece que tiene mucho que mejorar. Hay escenas en las que está muy sobreactuado. Además, ese rumbo que le han dado a su personaje no le ayuda, y temo que se convierta en un villano acartonado en la quinta temporada, algo que parece que ocurrirá.
Comentaba en la crítica de la tercera temporada que no veía sentido alguno al personaje de Maritza Rodríguez. Sigo en las mismas, y mirad que me gusta Maritza. Ha sido un personaje que no ha aportado absolutamente nada. Relleno total. Lo mismo podría decir de ‘El Tijeras’, interpretado por Tommy Vásquez, un personaje que en las anteriores temporadas dio cierto juego pero que en esta ha sido poco más que un figurante. Ídem respecto de Christian Tappan, ‘El Oficial’, que prometía ser algo así como lo que fue ‘El Cabo’, pero que se quedó en una versión descafeinada.
De los incorporados en la tercera temporada y que continúan en esta, he visto a Jesús Moré disfrutando cada escena como Omar. Se nota que quiere aprovechar la oportunidad al máximo, y lo transmite al espectador. Bien también para el ‘equipo corrupto’, integrado por un atormentado Alejandro de la Madrid (Ignacio) y los ‘sin escrúpulos’ Roxana Chávez (Eva Ernestina), Tomás Goros (Garnica) y Juan Ignacio Aranda (Ramiro). 
*Iván Tamayo (J. Elías) y Manuel Balbi (Rivero).
De los buenos, un aplauso para Manuel Balbi, que continúa como Rivero, un personaje al que han sabido llevar muy bien a nivel argumental, y para Iván Tamayo (Jorge Elías), que llegó a finales de la tercera temporada y cuyo personaje se ha desarrollado con gran acierto en esta cuarta. Todos los que ejercen funciones políticas deberían ser como Rivero o como Jorge Elías, dos personajes que muestran que incluso en un mundo cargado de podredumbre y corrupción se pueden encontrar personas honestas. Lo mismo predico para Lorena Castillo, que me ha sorprendido muchísimo como Evelyn, la oficial mano derecha y pareja de Rivero. Ha hecho un trabajo estupendo y estoy seguro de que después de este papel, Telemundo la tratará de ‘atar’ con alguna oferta jugosa. Tiene además muy buena química con Balbi.
*Iván Arana es Ismael Casillas.
De las nuevas incorporaciones, bien para Marisela González (Eunice, ‘La Felina’). Si bien su personaje me pareció un relleno al principio, supieron más o menos darle algo de peso en las tramas hacia la mitad de la temporada y evitar que se convirtiese en otro relleno. Me alegró mucho volver a ver a Wendy de los Cobos (Amparo, ‘La Tata’), una gran actriz que borda cualquier personaje que se le ponga por delante, como este. Muy bien también para Iván Arana, Ismael, un personaje que ahora les toca cuidar a los guionistas, ya que amenaza con convertirse en la un clon de Aurelio Casillas, algo que no me acaba de convencer. También me gustaron mucho Ivonne Montero, como Consuelo, ‘Connie’ y Diego de Tovar, como Nicandro, ‘Nicky’. Dos personajes, especialmente el de Diego, que dan cierta vidilla en la primera mitad de la temporada.
El elenco de esta cuarta temporada es amplísimo, de ahí que seguramente me deje a unos cuantos sin mencionar. No quisiera acabar sin decir que me sobran totalmente varios personajes, entre ellos, Armando (Gabriel Coronel, al que por fin he escuchado con su acento natural), Nerio (Lambda García) y Paloma (Paloma Jiménez), al tiempo que echo en falta a uno: Doña Alba (Lisa Owen), en paradero desconocido.
De cara a la quinta (y ojalá última) tanda de episodios, en la recta final de la cuarta temporada se han incorporado dos conocidas y grandes actrices al elenco: Vanessa Villela (Emiliana) y Ofelia Medina (Lourdes). Las dos tienen un punto de partida muy interesante, con una venganza personal contra Aurelio. Habrá que ver cómo desarrollan los guionistas a estos personajes…

TRAMAS
*Aurelio ha estado mal de salud esta temporada.
En las tramas reside la gran pega de esta temporada. Esto ya no es “Las aventuras y desventuras de Aurelio Casillas”, sino “Las aventuras y desventuras de los que rodean a Aurelio Casillas y, muy de vez en cuando, alguna del propio Aurelio”. Otro de los problemas, que ya apuntaba antes, es que la cuarta temporada arranca con un número elevadísimo de personajes, cada uno con sus propias historias, lo que hace que en los primeros veinte capítulos pase muy poco. El ritmo mejora después de que algunos de esos personajes vayan desapareciendo y alcanza su culmen en torno a la mitad de la temporada, con varios sucesos que hacen que parezca que la historia va a resurgir. Sin embargo, ello no ocurre y el rimo decae nuevamente hasta el final, donde parece que mejora algo el ritmo. Ha sido una temporada, argumentalmente hablando, floja y demasiado lenta, en líneas generales.
Yendo a las tramas concretas, creo que sí se ha acertado en lo de buscar nuevos hijos de Aurelio para dar algo de vidilla a la historia. Eso sí, debieron haber tomado en cuenta una cosa: Heriberto, el hijo mayor de Aurelio, tendría unos treinta y dos años, más o menos, si siguiese vivo. Es por ello que no entiendo que dos de los hijos que aparecen parezcan más jóvenes incluso que Rutila, cuando se supone que Aurelio los tuvo antes de casarse con Ximena (Ismael, el primero de ellos, fue fruto de su pérdida de virginidad con ‘La Tata’, “cuando era un chamaco”, como reconoce Aurelio). En cualquier caso, tanto Ismael como ‘Nicky’ han dado algo de juego con sus respectivas tramas con Aurelio. Del tercer hijo apenas puedo opinar… Es lo que tiene que solo salga en dos o tres capítulos, como un relleno, ya que siento que pudo haber sido más útil a nivel de argumento.
*Rafael Amaya y Sabrina Seara, en una escena.
Insisto en que me ha gustado mucho el desarrollo del personaje de Esperanza, que ha jugado a dos bandas durante toda la historia, como amante de Aurelio y del embajador venezolano, del que ha acabado enamorándose, dando así un toque romántico a la temporada. También debo aplaudir el que se haya abordado a través de ella y de una forma muy natural y abierta el tema de la bisexualidad. Un tema que escandalizó a muchos a raíz de la temporada pasada y que hoy en día no debería ser motivo de escándalo. Me parece que ya lo he dicho, pero insisto, creo que es el personaje que mejor han llevado los guionistas esta temporada.
No puedo decir lo mismo de Mónica Robles y sus tramas. Fue un grave error convertirla en la pareja de Víctor a finales de la tercera temporada y fue todavía peor el mantenerlos juntos durante toda esta cuarta. Ello pese a que han intentado justificárnoslo sobre la base de que Mónica sigue enamorada de Aurelio y que Víctor es una vía de escape a ese amor. Demasiado enrevesado y demasiado perjudicial para un personaje que ha dejado de ser “cabrona siete vidas” para pasar a ser una niña buena. Pese a ello, sí que han sabido de vez en cuando regalarnos alguna escena de esas en las que saltan chispas entre Mónica y Aurelio, lo que se agradece.
En lo que a nuevas relaciones se refiere, creo que solo salvaría cuatro: Luzma y Benitín,
*'La Tata' y 'El Ingeniero', en un apasionado beso.
quizás la más romántica, por ser el primer amor verdadero de Luzma, y con un final fuerte, pero bonito; Rutila y Omar, un poco forzada al inicio, pero bastante bien desarrollada; ‘El Ingeniero’ y ‘La Tata’, una relación peculiar, que comienza por interés del primero en construir un túnel bajo su negocio, pero que acaba transformada en un amor sincerísimo y Evelyn y Rivero, otra pareja muy tierna. Del resto, no deja de sorprenderme que una mujer tan independiente y de armas tomar como ‘La Felina’ se enamore de alguien tan chalado como ‘El Feyo’. Todas las tramas amorosas cuentan con sus escenas de sexo, una seña de identidad propia de esta historia y que pese a que algunos no acaba de agradarles, a mí no me disgusta. Escandalizarse porque se haya escenas con contenido sexual es un poco lo mismo que lo que comentaba de escandalizarse por ver a un personaje bisexual.
*Los cárteles han seguido en guerra esta temporada.
El narcotráfico ha seguido muy presente en esta temporada, con la misma guerra de la temporada pasada entre los Casillas, apoyados por la guerrilla colombiana y algún general venezolano, y los colombianos, con nuevos apoyos en México. Sin embargo, le han dado demasiado protagonismo a Víctor, como líder del cártel de los Casillas, ahora que Aurelio ha dejado el negocio. Es un error haber apartado tan radicalmente a Aurelio de todo eso. Yo lo hubiese dejado combinar sus negocios y cosas en la política con el narcotráfico que, a fin de cuentas, es lo que le ha llevado a ser “El Señor de los Cielos” y a tener el dinero y el poder que tiene. Sigo insistiendo en que fue un fallo matar a Heriberto en la segunda temporada o que Telemundo no aceptase las condiciones económicas de Raúl Méndez para seguir siendo ‘Chacorta’. Ambos personajes se echan mucho de menos y seguramente seguirían dando mucho juego de seguir en la ficción.
*Roxana Chávez es Eva Ernestina Gallardo.
El entramado político ha ganado peso en esta temporada y, además, para bien. Creo que se merece alabar el que se siga hablando de la corrupción que asola México, con claras referencias a la realidad, que van desde personajes 'inspirados' en personas reales a situaciones como los sobornos o ‘comisiones’ que Silva de la Garza o Eva Ernestina se reparten en sobres en varias escenas, pasando por referencias, por ejemplo, al silencio guardado, tiempo después, en torno a la matanza de los 34 estudiantes en Michoacán a cargo de ‘El Feyo’, reflejo en la ficción de una triste realidad: la ‘desaparición forzada’ de 43 estudiantes en Iguala en el 2014. Ha sido también muy valiente tocar sin tapujos el tema de Venezuela, su crisis (de la que muchos se aprovechan) y su revolución (en la que otros se escudan para justificar la situación del país), a través de Jorge Elías, el embajador.
Como os comentaba hace unas líneas, el ritmo de esta cuarta temporada nada tiene que ver con el de la primera o el de la segunda y la historia avanza, a veces sin que ocurra nada interesante en tres o cuatro capítulos, llegando a un final que choca bastante con ese ritmo pausado, ya que está cargado de adrenalina y tensión, dejando en el aire el futuro de uno de los personajes principales y funcionando como ‘señuelo’ para que los espectadores nos animemos a ver la quinta temporada el próximo año.

MÁS COSAS
*Aurelio ha cambiado sus ranchos por una mansión.
Otro error, a mi juicio, de esta temporada ha sido el cambio de ambiente. “El Señor de los Cielos” era una historia de provincia, con Sinaloa, Guadalajara y Michoacán como principales escenarios de las tres primeras temporadas, combinados siempre con el DF y la selva colombiana. No entiendo que esta temporada el DF haya sido el escenario principal de prácticamente todas las tramas. No tiene ninguna explicación (realmente, sí, ahorrar el dinero y el tiempo que lleva trasladar la maquinaria lejos de los estudios de Argos). Sin embargo, a nivel narrativo, con la flota de aviones de Aurelio, este podría controlar a todos sus títeres desde cualquiera de sus ranchos en Sinaloa, desplazándose en menos que canta un gallo a la capital para atender cualquier imprevisto. Eché mucho en falta ese ambiente de provincia, que da un toque diferente a cualquier telenovela que se precie.
*Una de esas 'cutre-explosiones'.
A nivel de realización, bastante bien, salvo por un detalle: se siguen usando transiciones de escenas que ya se usaban en la primera temporada (véase el caso de un edificio cuyas luces se encienden, apagan y vuelven a encender conforme cae la noche y posteriormente amanece). En los efectos especiales, genial el tema de tiroteos y bazucazos, pero  se ha notado que algunas escenas con aviones, así como alguna explosión, habían sido realizadas por ordenador, quedando un poco cutre.  
Se ha cumplido con creces en el tema de localizaciones y exteriores, pese a salir poco del DF, llegando a mostrar al espectador algo que yo no recuerdo haber visto en ninguna otra telenovela: un submarino, navegando como si de un barco se tratase. Los decorados, impecables. Me encanta el interior de la casa de Aurelio y, particularmente, una de sus estancias: el sótano-mazmorra que tan útil le es a Casillas en esta temporada.
De la música, me parece que el tema de entrada, “El cuarto corrido”, es mejor, o al menos, tiene una letra que le queda mejor, que el de la tercera. Me ha gustado también esa presencia de 'La Calaca' tanto en la entrada como en las promos y cortinillas. Los ‘soundtracks’ se mantienen en su mayoría.
*Elenco, al completo, de la cuarta temporada.
Sobre el vestuario, no puedo resistirme a comentar una cosa… ¿Cómo Aurelio, el tío más poderoso de México, se atreve a salir por el DF con guardaespaldas que parece que vienen de un rodeo, con sus camisas de cuadros, sus botas de ‘cowboy’ y sus sombreros alados? El vestuario más sobrio de Aurelio en esta temporada debió haberse extendido a sus secuaces.
Termino criticando una cosa, algo que ya me habéis oído decenas de veces… ¡Para qué se meten palabrotas en los diálogos, si luego las ‘silencian’ en la emisión del capítulo! Hay escenas en las que pierdes el hilo por culpa de esto. Si no se pueden emitir escenas con palabras malsonantes, que no se incluyan en los diálogos y punto. Hablando de censuras, totalmente fuera de lugar lo que han hecho con un cuadro en el que se mostraban mujeres desnudas, emborronándolo para que no se viese nada, tal y como os comenté hace unos días en este blog. Que en una telenovela que ha mostrado tríos se emborronen los pechos y vaginas de varias mujeres pintadas en un cuadro, es algo incomprensible.

Espero que la quinta temporada sea la última y recupere la esencia de la primera, ya que esta cuarta tanda ha mostrado algo que ya se había hecho evidente en la tercera: la historia está mostrando síntomas de desgaste, a nivel argumental.
En lo que al elenco se refiere, Rafael Amaya, Fernanda Castillo y Sabrina Seara hacen un buen trabajo como capitanes de un elenco demasiado extenso, con algunos personajes totalmente prescindibles y otros muy poco aprovechados.


~PUNTUACIÓN FINAL: 6,5~

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Espero que con -El Chema- no hagan lo mismo y la estiren tanto. Aurelio ya aburre.

Anónimo dijo...

Si como que ya tiene que tener un final el señor de los cielos