lunes, 20 de junio de 2016

MI VIDA Y LAS TELENOVELAS: La 'profesora' que no quitaba el ojo de la telenovela

Es habitual que bares, peluquerías, kioscos y otros muchos establecimientos tengan televisiones y que mediante ellas se vean telenovelas. Ya os conté hace tiempo cómo viví el final de una telenovela en un bar. Una telenovela que veía la camarera pero a la que se acabaron ‘enganchando’ los clientes y cuyo final acabaron viendo todos juntos, como si fuera un partido de fútbol.
Lo que os quiero contar hoy es algo más criticable… Ya veréis por qué.
Siempre me han gustado y se me han dado más o menos bien los idiomas. Hubo una gloriosa época en la que gracias a un sistema de becas para jóvenes que había en parte de Asturias, era raro encontrar a un chaval de entre 16 y 25 años que no se pasara el verano en el extranjero haciendo un idioma. La beca lo cubría prácticamente todo siempre que se aprobasen una especie de exámenes finales del idioma que no eran nada del otro mundo. Os hablo, ojo, de estancias de un mes, en residencias de estudiantes o con familias, en las que al final solo acababas gastando lo que te gastabas allí y poco más.  
Las becas eran un chollo y muchos las aprovechamos, pero tenían un gran problema: la de Dios de burocracia. No exagero nada… Empezabas en enero y acababas de conseguir todos los papeles en abril.
Como ocurre siempre que hay dinero de por medio, aparecieron academias de idiomas que, siendo cliente o no, daba igual, te tramitaban toda esa burocracia a cambio de un porcentaje (un nada despreciable 35% del total de la beca). Además, te proporcionaban cierta ‘ayuda’ de cara a presentar los papeles con los que cobrar esa beca y te facilitaban, si no querías estar un mes, estar quince días, falsificando al término del mes el examen que se debía de superar para cobrar la beca, a cambio del 45% de la beca.
Yo hice dos estancias, una en Leeds y otra en Bournemouth. Eran una pasada y salían muy bien de precio, como quien dice, así que me plantee hacer una tercera, en el 2012, el último año en el que hubo esas becas. No tenía tiempo para perderlo en vueltas para conseguir los papeles, así que me fui a una de esas academias, que me recomendaron, para tramitarla, aún perdiendo ese 35% del total.
Era un día de principios de enero, a eso de las cinco de la tarde. Llegué, pasé con una mujer morena, mayor, que me llevó a una sala en la que diez o doce críos estaban haciendo sus deberes de inglés. Sobre ellos, en una esquina, había una televisión encendida. Estuve media hora, más o menos, hablando con aquella señora, pero no me hizo el más mínimo caso, ni creo que miró para mí. ¿La razón? Estaba pendiente de “La fuerza del destino”, que era lo que se estaba emitiendo en TVE en aquel entonces. Más exactamente, el capítulo en el que se descubre la verdad sobre la hija de Lucía. “Perdona, perdona, dime” o “Espera un momento, es que estoy muy enganchada”, fueron algunas de las excusas que me dio para que yo no me enfadase y me fuera, mientras me contaba, muy por encima y sin quitar el ojo de la tele, lo relacionado con la beca.
Recuerdo que aquel día me enfadé. Siempre defenderé las telenovelas y a los que las vemos, pero no me pareció correcto que en una academia, donde debería reinar el silencio, la profesora estuviera tan al pendiente de una telenovela y seguramente muy ‘despendiente’ de sus alumnos, como lo estuvo de mí.
Para los curiosos, decir que al final me tragué toda la burocracia, cambié el inglés por el francés y me fui a Niza. Para los jóvenes que leéis el blog, aprended idiomas. Id a escuelas oficiales, casas de lenguas o academias, lo que queráis, pero hacedlo.
Y aunque lo de las estancias hoy por hoy está complicado, porque las becas son escasísimas, si podéis, animaros. Totalmente recomendable. 

4 comentarios:

tessa dijo...

Por Dios! Que poco profesional la profesora!
No hay cosa mas ridicula que poner la tele y tanto da si es Salvame o telenovelas, en una peluqueria,gimnasio etc.
Yo en mi estetica,musica suave de fondo.....y mira que soy telenovelera, pero aqui si que no!
Esto perdonad pero si es ( marujeo). Ya ni hablar de una academia!
No me extraña que te supiera mal. Hay que ser profesional por encima de todo.
Saludos!

tessa dijo...

Gafemo!
Se me ha olvidado, en el otro comentario.
Hablas idiomas, estas trabajando bien ( segun entiendo) eres deportista......
Oye .....eres un buen partido....jaja...soy muy bromista....perdona eh? Es con buena intencion!
Ya sabes que yo estoy casada y soy mamá
Hasta otra!

rofphoebe (Rosario) dijo...

La fuerza del destino fue una gran novela que yo llegue a ver en dos ocasiones, descargada y luego por tve, pero porque me pillo en una época que me lo podia permitir. De todas formas creo que en el lugar de trabajo no es sitio para estar viendo una telenovela.

sirena40 dijo...

el trabajo es el trabajo. la gente no se mide