miércoles, 15 de junio de 2016

CRÍTICA: "La querida del Centauro" (T1) (Telemundo, Teleset y Sony, 2015)

Se anunció como el primer gran proyecto de Telemundo en colaboración con Teleset y Sony Pictures Television. Se anunció, además, como un proyecto diferente, con gran presupuesto, y cuyo elenco iba a liderar el gran Humberto Zurita. Estaba claro que tenía que verla, sí o sí.
A mi ritmo, comencé a hacerlo a finales de marzo. Dos meses después la terminaba. Voy con la crítica de “La querida del Centauro”

SINOPSIS y PERSONAJES
En una cárcel mixta de máxima seguridad pasa sus días Benedictino García, alias ‘El Centauro’ (Humberto Zurita), uno de los narcos más poderosos del país. A esa cárcel llega, tras haberse fugado con anterioridad de otro centro, Yolanda (Ludwika Paleta).
*Logotipo de la producción.
La atracción que la recién llegada despierta en ‘El Centauro’ hace que este no pare hasta conseguir convertirla en su ‘querida’ dentro de la cárcel.
Fuera, ‘El Centauro’ cuenta con esposa, Julia (Alexandra de la Mora), e hijo, César (Vahir Derbez), que controlan sus negocios mientras aquel permanece encarcelado.
‘El Centauro’ y Yolanda planearán escapar de la cárcel, sin contar con que, en el último momento, las andanzas de Cristina (Arantza Ruiz), la hija de Yolanda, impedirán la fuga de esta. Esa oportunidad será aprovechada por Gerardo (Michel Brown), un policía que busca venganza contra ‘El Centauro’ después de que este asesinase a su hermano, un policía infiltrado en la organización del capo.
Gerardo se encargará de convertir a Yolanda en un cebo con el que atrapar al poderoso narcotraficante. Lo que Gerardo no imagina es que acabará profundamente enamorado de Yolanda…

DATOS y TRAILER
51 capítulos. México (Telemundo, Teleset y Sony Productions), 2015. Productora: Gabriela Valentán.

ACTUACIONES
“La querida del Centauro” cuenta con un elenco pequeño, pero muy bien escogido, que combina rostros conocidos en el género con otros rostros, habituales del cine mexicano, y cuyas inmersiones en el género son contadas.
El peso de la historia descansa fundamentalmente en cuatro personajes: ‘El Centauro’, Yolanda, Gerardo y Julia.
*Ludwika Paleta y Humberto Zurita, 'El Centauro' y Yolanda.
Comenzando por ‘El Centauro’, debo confesar que al principio estaba un poco ‘descolocado’ con este nuevo registro que aquí muestra Humberto Zurita. También es verdad que es uno de esos personajes con los que el espectador tarda en empatizar, pero conforme la historia avanza, se ve que Humberto consigue brillar una vez más, con un personaje totalmente diferente a lo que había hecho en su extensísima trayectoria en televisión. Consigue hacer un ‘Centauro’ muy creíble, a la par que temible. Un personaje con una inteligencia y una frialdad tremendas. Quizás esa necesidad de tenerlo todo bajo control y el miedo a ser traicionado le llevan a ir enloqueciendo poco a poco, acabando totalmente trastornado. Zurita se luce a lo largo de la historia, pero en los últimos capítulos resplandece. Ha hecho un trabajo magnífico y ha demostrado ser de esa generación de actores (la de Peniche, Évora, Lisazo…) que tienen tantas tablas que destacan con cualquier personaje y en cualquier registro.
*Michel Brown es Gerardo.
De su ‘querida’ en la historia, comentar que me alegró mucho que Ludwika Paleta decidiese volver al género con un personaje muy potente, con un pasado brutal, y en una producción de estas características. Me gustó desde el primer minuto, y conforme avanza la historia, me acabó por encantar. Yolanda ha tenido una adolescencia y juventud penosas y muy duras, pero pese a ello, es una mujer hecha y derecha, capaz de sobreponerse a los continuos reveses que le da la vida y entregada a su hija Cristina, fruto de una violación. Ludwika ha sacado adelante el personaje sin problemas y nos ha regalado una Yolanda muy tierna y humana, llevada de una forma muy natural. Quizás es el personaje con el que el espectador empatiza más fácilmente.
Gerardo es el eterno perseguidor del ‘Centauro’. Llevaba muchos años sin ver a Michel Brown en una telenovela y debo decir que por él no pasan los años. Físicamente, está siempre igual. Me ha gustado cómo ha llevado a Gerardo, aunque yo le hubiera ‘quitado’ ciertas cosas, como el que esté mascando chicle en un buen número de escenas, o los casi constantes parpadeos que tiene el personaje en las escenas de acción. Entiendo que son tics que han querido imprimir al personaje, pero creo que al final acaban despistando al espectador, en el sentido de que te fijas más en cuántas veces parpadea que en lo que está pasando. Quitando estos dos pequeños detalles, ha hecho un trabajo impecable. Además, ha conseguido una grandísima química con Ludwika.
*Alexandra de la Mora es Julia.
Siguiendo con cambios de registro, voy con otro… El que experimenta Alexandra de la Mora gracias a Julia, la villana por excelencia de la historia y esposa del ‘Centauro’. ¿Ama a su esposo? Yo diría que sí y mucho. Hasta que se harta de él, de sus mentiras, de que la tenga al margen de todo y de sus aventuras extramatrimoniales y comienza a preocuparse solo por coger el mando del negocio junto a su hijo. Y con eso por bandera, Julia comienza a hacer trastadas. Creo que Julia le valdrá a Alexandra para conseguir más papeles de villana. Ha hecho un trabajazo y ha permitido mostrar al espectador que puede pasar de ser la sufrida Helena de “Los Miserables” a una mujer déspota y cruel como la señora del ‘Centauro’. Ojalá no me equivoque en lo de volver a verla como villana, porque, sinceramente, he disfrutado muchísimo con Julia (y se ve que Alexandra, también).  
Fruto del matrimonio entre Benedictino y Julia es César (Vahir Derbez). A ver… Al principio no entendía al personaje y veía a Vahir algo sobreactuado. Conforme pasan los capítulos y los guionistas lo van desarrollando, Vahir va ganando en credibilidad, hasta llegar a un final sobresaliente para su personaje, un personaje complejo y cargado de pequeñas cosas, con el que Vahir ha sabido hacerse conforme avanza la historia.
*Irene Azuela es Tania.
Os decía hace unas líneas que en el elenco de “La querida del Centauro” aparecían nombres vinculados al cine y al teatro mexicanos, con poca trayectoria en lo que a telenovelas se refiere. Ejemplo de ello son Irene Azuela (Tania) y Pablo Abitia (Vicente), que cargan con una de las tres historias amorosas que tiene la telenovela. Quizás, también, la más dura y con la que se muestra que el amor es capaz de superar cualquier cosa, literalmente. No conocía a ninguno de los dos y ambos me han sorprendido, porque además, son los dos personajes que más evolucionan a lo largo de la historia. Al principio pueden parecer villanos, pero conforme transcurren los capítulos, el espectador acaba viendo que tanto Tania como Vicente son dos seres humanos que se han equivocado, y mucho, y que han aprendido de sus errores. Irene y Pablo llevan a sus personajes de una forma muy natural, consiguiendo que su historia cale en el espectador. Además, han conseguido una buena química, que se nota y mucho en pantalla.
*Ignacio Guadalupe es Manuel Salgado.
Del lado de Gerardo, es decir, del de los policías, aparecen varios personajes. Uno de ellos es Bianchini, el policía novato pero de sobra preparado, con el que le toca trabajar, para su disgusto, a Gerardo, y que acaba convirtiéndose casi en su hermano. Ricardo Polanco asume este papel, un gran acierto, y mostrando una complicidad muy grande con Michel Brown, convirtiendo a la pareja de Duarte y Bianchini en una de esas grandes parejas de policías que hay en toda historia de corte policiaco que se precie. Ignacio Guadalupe se convierte en esta ocasión en el Comisario Manuel Salgado, tras estar alejado del género desde “Mentir para vivir”, donde también era policía, aunque un policía bastante diferente a lo que es Salgado. Es un actor al que he visto en varias telenovelas, pero bastante desaprovechado. Me gustó poder disfrutarlo en un registro diferente, con un personaje de peso con una doble cara insospechada que hace que el espectador pegue un brinco cuando se descubre quién es realmente Salgado. Junto a ellos está Rodolfo Blanco, un actor mexicano centrado en doblaje, que se mete en la piel del comandante Marco Antonio Aguilar: otro descubrimiento más.
*Carmen  Madrid es Mariela.
La historia cuenta además con numerosos personajes que, sin estar durante toda ella, sí que consiguen captar la atención del espectador. Es el caso de Mariela (Carmen Madrid) y Otoniel (Héctor Holten), la madre y el ‘padrastro’ de Yolanda, dos personajes que son como el agua y el aceite, y que precisamente por eso, a mí me gustaron mucho. La maldad de Mariela, derivada de la vida tan miserable que le tocó, ‘engancha’ y lo cierto es que lamenté mucho no contar con ella durante toda la historia. Lo mismo me pasó con el bonachón de Otoniel. Creo que podrían haberse quedado unos capítulos más…
Se agradece también que hayan contado con la gran Carmen Delgado para un personaje chulísimo, Dominga, pero de corta trayectoria. Ídem respecto de Enoc Liaño (Paulino Atienza, ‘El Cirujano’), un personaje que también da mucho juego en la historia, y Michel Chauvet (Emilio), que parece que ganará mucho protagonismo en la segunda temporada. Me sobra, sin embargo, Andrea Martí (Bibiana), otro personaje de corto recorrido. Pese a que la conocía de su época en Azteca 13, creo que aquí, no sé si por el personaje, que tampoco tenía mucho que contar, o por qué, la he visto muy desganada.
*Jaime del Águila es Lucho.
Acabo con un par de líneas para tres jóvenes… Dos de ellos son Arantza Ruiz (Cristina) y Jaime del Águila (Lucho), que llevan la tercera historia de amor de la telenovela. No los conocía, y me ha sorprendido el talento que han demostrado y la ternura que derrochan estando juntos, lo poco que los dejan estar juntos. Jaime, además, ha conseguido una complicidad tremenda con Ricardo Polanco y Michel Brown, siendo casi un policía más. Esa misma complicidad también la ha demostrado con Iñaki Godoy, ‘El Gato’.
Lo habitual cuando se meten niños en historias fuertes como esta, es que acaben relegados en tramas y entre el elenco, por lo que me sorprendió mucho tanto el peso que le han dado al ‘Gato’, como el acierto que han tenido al elegir a este niño para el papel. ‘El Gato’ es un crío que vive en las calles y al que Gerardo adopta como hijo después de que lleve algún tiempo trabajando con él en pequeñas cosas relacionadas con investigaciones y demás tareas policiales. Iñaki borda el papel y hace que se le coja cariño al ‘Gato’, con sus habilidades, peripecias y ocurrencias. Además de eso, tiene una complicidad brutal con Brown, Polanco y del Águila. Se nota que disfrutó muchísimo y, lo dicho, parece un policía más.

TRAMAS
“La querida del Centauro” no es una narconovela como tal, aunque así se haya vendido. Yo más bien diría que es una telenovela policiaca. No se nos cuenta qué hace el ‘Centauro’, cuánto vende o cuánto compra, ni a quién o cómo mueve la ‘merca’. Se nos cuenta qué hacen Gerardo, Yolanda y la policía para dar con él y volver a meterlo en la cárcel.
*Ludwika y Michel en una escena.
Ese planteamiento policiaco el espectador se encuentra, además, con esas tres historias de amor de las que antes os hablaba: Gerardo y Yolanda, Tania y Vicente y Cristina y Lucho. Tres historias de amor que dan un toque diferente a esta telenovela. Tres historias muy diferentes entre sí… Para empezar, el de Gerardo y Yolanda es un amor que surge del contacto diario entre ellos. Un amor que se hace, ‘a priori’, imposible para ambos, hasta el punto de despedirse de una forma bastante impactante. Sin embargo, como todo buen amor, resiste el paso del tiempo y las duras circunstancias por las que pasan los protagonistas (especialmente Yolanda), para resurgir con fuerza cuando se reencuentran. ‘El Centauro’ es el encargado, involuntariamente, de torpedear ese amor, con la obsesión que siente por Yolanda y que deriva en situaciones tan curiosas como que ambos estén manteniendo relaciones con Gerardo mordiéndose las uñas de rabia debajo de la cama.
La relación entre Tania y Vicente comienza en la cárcel, donde él, su custodio, tiene que pasar por algo que ningún enamorado quisiera pasar, para conseguir salvarle la vida a su chica. Su historia continúa con ambos fuera de prisión, y apoyándose mutuamente en el devenir de los acontecimientos. Un amor fuerte, que se complementa de una forma estupenda con la trama entre Gerardo y Yolanda.
*Arantza Ruiz es Cristina.
Por último, Cristina y Lucho llevan el peso de la tercera trama amorosa, la juvenil. Son el ejemplo del primer amor, el inocente y puro propio de los adolescentes, pese a la forma en la que se conocen. Eché en falta más escenas entre ellos, pero el guión es el guión.
Decía al comienzo de este apartado que la telenovela es una telenovela policiaca y no en vano gran parte del entramado de la historia tiene tintes policiacos. Así nos encontramos con numerosos operativos, estrategias entre los distintos policías de la historia, infiltraciones, escuchas… Yo que siempre he sido muy de series policiacas, creo que no he podido disfrutar más de ese toque policiaco impreso en la historia.
Junto a las tramas policiacas hay también buenas dosis de tramas mafiosas y personales, que no de narcos, focalizadas en ‘El Centauro’ y su entorno, con conspiraciones, traiciones y engaños que completan, argumentalmente hablando, la telenovela. Por cierto, se agradece que nos hayan dado pequeñas dosis de historia gracias a las cosas que ‘El Centauro’ cuenta sobre Pancho Villa, su ídolo, y al que debe su sobrenombre. Yo que no sabía mucho del personaje, gracias a Benedictino me dediqué a buscar cosas sobre este revolucionario mexicano y a conocer un poco más su vida.
*Pablo Abitia es Vicente.
La historia tiene un ritmo narrativo bastante bueno, aunque comienza de una forma que puede ‘desubicar’ al espectador: con la cárcel, en concreto, una mixta y de máxima seguridad, como escenario. Ese inicio en la cárcel, si bien puede parecer un poco raro (a mí me lo pareció), es más que necesario para entender todo lo que pasa después. Es el punto de partida, puro y duro de la verdadera historia.
La primera temporada termina con un final muy digno, cargado de acción y tensión, y con una escena un tanto confusa, pensada posiblemente para comenzar la segunda temporada. Digo lo de confusa, porque aunque a simple vista parece algo real, no descarto que pueda ser una ensoñación de ‘El Centauro’. Una escena bien jugada, para que el espectador piense lo que quiera antes de ver esa segunda temporada anunciada para principios del próximo año. En el final, eso sí, eché en falta un par de minutos para que el espectador se ‘despidiera’ como es debido de Gerardo y Yolanda.
Volviendo al argumento, llaman la atención varias cosas. La primera, que en un mundo de mafiosos como el que presenta la historia, haya un personaje poderoso (Emilio) que mantiene una relación homosexual con uno de los empleados del gimnasio que sirve de tapadera al cártel al que pertenece. Me pareció algo sorprendente, en el buen sentido, ya que si es raro ver una pareja homosexual en una telenovela, más raro es verla en una historia de policías y mafiosos, como es esta.
*Michel Brown y Ricardo Polanco, de operativo.
La segunda de las cosas que me llaman la atención del argumento, aunque para mal, es que un personaje principal finja que muere calcinado y no se le haya hecho la correspondiente autopsia al cuerpo utilizado para ‘suplir’ al personaje. Es cierto que de haberla hecho se hubiera ido al traste buena parte de la historia, pero imagino que en un supuesto real, la autopsia sería lo primero que le harían al cuerpo para confirmar, básicamente, si se trataba de quien parecía ser.
Otra cosa que me llama la atención es que se nos venda que ‘El Centauro’ vive alejado de la ciudad, en una finca a la que se llega por caminos de tierra y en un par de planos de la casa del rancho se haya visto que cerca de ella hay una carretera, con sus coches circulando. Incluso en uno de esos planos parece verse un edificio al fondo. También se me ha hecho raro que en una cárcel mixta no haya guardianas, y todos los funcionarios sean hombres.
Pequeños detalles que podrían haberse cuidado un poco…

MÁS COSAS
Que Sony participe en la producción de la historia garantiza, entre otras cosas, una realización de cine, en sentido literal. Creo que en lo que a realización se refiere, hay capítulos de la historia que pueden ser comparados con cualquier filme de los Sony produce en Hollywood.
La excelente realización se extiende también a las escenas de riesgo y a los efectos especiales, con explosiones, accidentes y muertes que te dejan con la boca abierta de la impresionante calidad que tienen.
*Brown, Paleta y Zurita, en la presentación de la historia.
No solo argumentalmente se ve que esta no es una narconovela, sino más bien una telenovela policiaca. También en lo que a musicalización se refiere se observa eso. Para empezar, el tema de entrada es un instrumental con varios puntos de tensión que adelanta un poco lo que el espectador se va a encontrar en la historia. El resto de canciones, bien escogidas, que se escuchan en la historia tienen diversos ritmos (desde un rap hasta una balada, pasando por ritmos más ‘moviditos’), pero en ningún caso aparece un corrido, un rasgo esencial de cualquier narconovela.
A nivel de vestuario, no tengo nada que objetar.
Las localizaciones están muy bien elegidas, con ese matiz del que os hablaba hace unas líneas sobre la casa de ‘El Centauro’. Además, han optado por rodar casi toda la historia en exteriores y localizaciones, por lo que decorados hay pocos, aunque muy logrados (por ejemplo, la comisaría de policía). Otro acierto más a nivel de realización.
Termino criticando una cosa que ya he mencionado en relación a otras telenovelas, pero que no me cansaré de criticar… ¿Por qué se incluyen tacos y palabras mal sonantes en los diálogos, si luego se van a ‘silenciar’ en la emisión? No tiene sentido… La historia y los diálogos pierden calidad por culpa de ello. Si no se pueden emitir esas palabras, que no las incluyan en los diálogos, porque hacer lo que hacen con ellas es un sinsentido.

Para concluir, y a modo de resumen, una telenovela policiaca con un ritmo muy ágil y con un elenco pequeño pero muy bien elegido, que combina pesos pesados con caras nuevas.
Una historia en la que, además, se incluyen otros tipos de tramas (amorosas, con mafiosos…) que hacen que se disfrute aún más.
Sin duda alguna, recomendable para aquel que busque acción, romance e intriga, concentrados en solo 51 capítulos.

-PUNTUACIÓN FINAL: 8,75-

9 comentarios:

tessa dijo...

Hola Gafemo:
Estas telen.son las buenas, con su intriga,sus amores y este no saber que pasará. Yo con saber que no es narconovela ya me gusta!
Lastima que Nova no creo que la emita, y yo soy superperezosa para verlas por mi cuenta, me gustan en la tele.
Los actores estos son conocidos y trabajan muy bien, y de Alexandra de la Mora, no la he visto de villana nunca.. Tu la has nombrado en Los Miserables, pero tambien salia en La Patrona, y de buena!.
A ver...si en Nova, se animan..
Hasta otra!

tessa dijo...

Se me ha olvidado un detalle de tantos que mencionas: un cuerpo calcinado, no se le puede hacer autopsia, no hay cuerpo ni organos.
Ya entran aqui equipos de investigacion y comparar ADN. y por dentaduras y poca cosa mas! En la tele el CSI todo lo aclaran rapido!
Pero mi cuñado que es policia de estos de investigacion me dijo que en la tele es todo muy facil.....pero en la vida real no es así.
Mas otro dia! Jaj

Yolanda SH dijo...

!Hooola Gafemo¡T tengo un candidato pa tu seccion "Actores omnipresentes".Se trata dl medico jefe de Marisela(la prota)en el hospital d "Corazon q miente".No se como se llama ese actor pero yo le he visto ya en varias novelas y ¿mas d una vez d policia?.¿Salio en "Amor bravio"?Ya me contaras.

Lucia Dasilva dijo...

Es el actor Ricardo Vera, y ya lo tiene publicado en el blog: http://hablemosdetelenovelas.blogspot.com.es/2014/10/queen-el-mundillo-de-las-telenovelas.html

Lucia Dasilva dijo...

Por cierto Gafemo, buena crítica! 🔝
Me encantaba la pareja de Yolanda y Duarte, a ver qué nos depara en la segunda temporada, con 'El Centauro' de vengativo, seguro. Una cosa que me llamó la atención es que Alex de la Mora fuera madre de Vadhir Derbez, se llevan 10 u once años realmente.. una pena que no vayan a estar en la próxima tanda de capítulos, buen trabajo el de ambos.
Supongo que fijos quedan Yolanda, Gerardo, Gato, Cristina y Lucho, Tania, Vicente y Bianchini, además del Centauro. Quiero saber cómo será el papel que tendrá Sandra Echeverría, y ojalá sea cortita como la primera.
Saludos.

Yolanda SH dijo...

Lucia gracias x decirmelo.¡Menuda metida d pata!Yo q leeo habitualmnt ste blog y no me habia dado cuenta.¿Seria x el tiempo trascurrido dsd entonces o q no le saque el parecido a la foto?¡Vete tu a saber!La cosa es q me sonaba x algo.Perdona Gafemo mi fallo.
Saludos
P.d: La prota es Mariela no Marisela. Se me colo la s.

Gafemo (Hablemos de telenovelas) dijo...

Buenas noches...

Tessa... Efectivamente, para mí, esta no es una narconovela, por mucho que insistan en que sí lo es. Es una telenovela con mucha acción, intrigas, romances y conspiraciones, pero de narcos tiene muy poco, más allá del hecho de que 'El Centauro' sea un mafioso. No es "El Señor de los Cielos" donde en todos los capítulos hay trapicheos con drogas, matanzas, pedidas de cargamentos y mil cosas de ese mundillo. Igual cae en Nova, quién sabe... Que sea tan corta es un punto a su favor para ser emitida: si falla, se la ventilan rápido.
Es cierto lo del ADN en los cuerpos quemados en vez de la autopsia... Se me fue la pinza completamente al escribirlo.

Yolanda SH... Si Lucía Dasilva dice que es Ricardo Vera, es Ricardo Vera. Ha visto la telenovela, algo que yo no he hecho. No te preocupes, que no pasa nada... Seguro que si lo vuelves a ver en otra telenovela (que al ritmo que lleva, será pronto), no se te olvida jaja.

Lucía... Coincido contigo en eso de Alex y Vahir, aunque acertaron mucho los de maquillaje y peluquería a la hora de ponerse con ellos. A Alex le metieron tranquilamente diez años encima (Julia tendría unos 46 o 47, y Alexandra tiene 36) y a Vahir lo rejuvenecieron (le quitaron cuatro o cinco años, más o menos). Lo de Alexandra me recuerda a la transformación de Maritza Rodríguez en "Marido en alquiler". De aquella tenía como 38 años y Teresa Cristina rondaba los 50... Solución, maquillaje y peluquería.
Sobre lo de la segunda temporada, me alegra por una parte, porque imagino que vendrá la venganza del 'Centauro' pero me preocupa, porque lo veo más enfocado a una narconovela, y menos con esa esencia policíaca que tuvo esta primera temporada. Pero de todas formas, habrá que verla para opinar... Sandra Echeverría espero verla del lado de los malos. Ya que vuelve al género, qué menos que con un personaje diferente a lo que ha hecho hasta ahora...

Saludos!

Anónimo dijo...

La novela está buenísima pero ya no soporto a Ana,espero que Duarte se decepcione pronto de ella y Yolanda reacciona ponla en su lugar..Ojalá y no muera. Que muera LA Ridícula de Ana

Anónimo dijo...

La novela está buenísima pero ya no soporto a Ana,espero que Duarte se decepcione pronto de ella y Yolanda reacciona ponla en su lugar..Ojalá y no muera. Que muera LA Ridícula de Ana