miércoles, 3 de febrero de 2016

CRÍTICA: "La vecina" (Televisa, 2015)

Esmeralda Pimentel y el conocer a Lucero Suárez como productora. Esas fueron la únicas razones por las que me decidí a ver “La vecina” (Televisa, 2015).
Comencé a verla, a mi ritmo, en septiembre. Cuatro meses más tarde, y habiendo alcanzado la emisión de México, la terminé. Es hora de hacerle la crítica de rigor…

SINOPSIS:
*Logotipo de la telenovela.
Basada en “La costeña y el cachaco”, “La vecina” cuenta la historia de Sara (Esmeralda Pimentel) quien, tras romper con su novio Cheo (Javier Jattin) y perder su empleo, decide irse unos días a San Gaspar, con su primo Bruno (Mauricio Abularach) y su tío Simón (Pierre Angelo).
Por otra parte, en Conatrol, empresa dedicada a la distribución de gasolina, el Ingeniero Uribe (Carlos Bracho) decide enviar a Antonio Andrade (Juan Diego Covarrubias), su mano derecha, a San Gaspar, para que detenga los robos de gasolina que sufre la planta que la empresa tiene en el lugar. Antonio se ve así obligado a posponer su boda con Isabel (Natalia Guerrero), con la que tiene un noviazgo de varios años.
El destino une a Sara y a Antonio primero como vecinos, y después cuando, por azares del destino, ambos se pierden durante un fin de semana en el que surge una poderosa atracción entre ellos…

DATOS y TRAILER:
176 capítulos. México (Televisa), 2015. Productora: Lucero Suárez.

ACTUACIONES:
*Juan Diego y Esmeralda, los protagonistas.
La telenovela cuenta con un elenco nutrido, encabezado por Esmeralda Pimentel (Sara). Es la primera vez que veo a Esmeralda en una comedia y me ha gustado mucho, pese a que el personaje pueda pecar de ingenua y en ocasiones parezca un poco tonta. Como hiciera en “El color de la pasión”, Esmeralda se ha entregado al cien por cien para lograr un personaje natural, con el que calar en el público, pese a esa ingenuidad de más que le han introducido los guionistas.
Juan Diego Covarrubias es Antonio Andrade. Es la primera vez que lo veo como protagonista. Bien. Quizás lo he disfrutado más como el Antonio Andrade del principio, tan estirado, serio y ordenado, que, todo hay que decirlo, me ha recordado mucho a mí. Pero en general, lo ha sacado adelante sin problemas. La historia de Sara y Antonio está no mal escrita, sino mal distribuida a lo largo de la telenovela (de eso ya hablaré más tarde) pero ello no ha impedido que se viera cierta química entre Juan Diego y Esmeralda.
*Luis Gatica es Pedro Arango.
Tres son los villanos encargados de hacer maldades: Luis Gatica (Pedro), Natalia Guerrero (Isabel) y Alfredo Gatica (Ricardo). Luis es uno de esos actores que puede con cualquier personaje, sea de bueno, de malo o de lo que sea. Ha estado genial como Pedro, aunque el personaje no está todo lo definido que debería estar. He disfrutado mucho con Alfredo Gatica, quien además es sobrino de Luis en la vida real, y que ha hecho de Ricardo un buen villano, con ese detalle de la uña del meñique larga como seña de identidad. A Natalia Guerrero la vi bien, pero sin más. Su personaje, como ocurre con muchos de la telenovela, está poco definido. No obstante, lo ha sacado adelante como ha podido. Junto a ellos está Javier Jattin, como Cheo, un villano ‘involuntario’, de esos que entorpecen pero sin ser malos. No me ha disgustado, aunque su protagonismo cae en picado a partir de la segunda mitad de la telenovela.
*Edsa Ramírez y José Manuel Lechuga: Natalia y Sebastián.
Del elenco, lo mejor se concentra en cuatro secundarios. Uno de ellos, la gran sorpresa de la telenovela, es José Manuel Lechuga, que interpreta a Sebastián, ‘Chebi’, el mejor amigo de Antonio. No conocía a José Manuel, pero he descubierto a un actorazo. Ha llevado el personaje con una naturalidad y una soltura brutales y ha conseguido una química genuina con todos los actores que ha tenido a su alrededor. Le auguro un gran futuro en este mundo y, ojalá, para la próxima le toque ser el protagonista. Al lado de José Manuel ha estado Edsa Ramírez, como Natalia. Ya la conocía de “El color de la pasión”, pero aquí ha demostrado que puede perfectamente con un personaje de peso. Me ha gustado mucho cómo sufre por culpa de Sebastián y cómo intenta ser mala, pero sin llegar a serlo. La tercera de esos cuatro grandes secundarios es Violeta Isfel, que interpreta a Titina, el personaje más disparatado de la telenovela y que vive un tórrido romance con Sebastián, convirtiéndose en su más grande pesadilla. Violeta ha estado soberbia. El cuarteto se cierra con Ricardo Kleinbaum, que interpreta a Marcelo, un galán de telenovelas que es algo así como la versión masculina de Estela Reynolds y que se ‘enamora’ de Natalia cuando esta rompe con Sebastián. Otro puntazo de la historia.
No tengo palabras para cuantificar cuánto me he reído con todas las tramas de Sebastián, Natalia, Titina y Marcelo, juntos, en parejas o por separado. Son la chispa de la telenovela y quizás los personajes cuyas historias están mejor definidas y distribuidas.
En el elenco aparecen también nombres de la talla de Alejandro Ibarra, como el Padre Vicente. No conocía a Alejandro y me ha gustado mucho, aunque su personaje acaba como un relleno en la segunda mitad de la telenovela.
*Sugey Abrego es Edwina.
Pierre Angelo y Sugey Abrego son otras dos delicias de la telenovela. Interpretan respectivamente a Simón y Edwina, una pareja muy peculiar. Conocía a Sugey, de “Destilando amor”, pero no a Pierre. Ambos han estado de sobresaliente, y han hecho unos personajes muy naturales, pese a los excéntricos que pueden resultar, dadas sus aficiones. En cierta forma, entre ellos se interpone Arturo Carmona, que interpreta a Fidel, el hermano de Edwina. No lo había visto nunca en comedia y no me ha decepcionado; al contrario, ha sido un descubrimiento y ha bordado ese personaje de niño grande que es el comandante Fidel Chávez.
Fernanda Vizzuet y Mauricio Aburalach (Laura y Bruno) son otra de las parejas de la historia. Me ha sorprendido mucho Fernanda y Mauricio ha demostrado, como Edsa, que puede con un personaje de más peso, después de “El color de la pasión”.  
El elenco cuenta también con varias figuras de la actuación. Entre ellos están María Alicia Delgado, como Marina, la simpática y cotilla, pero adorable, secretaria de Antonio; Adalberto Parra, como Eduardo, el padre de Antonio; Benny Ibarra, como Guillermo, el padre de Isabel; y Ariadne Pellicer, como Emma, la madre de Antonio. Los tres han hecho un magnífico trabajo, pero, de entre los primeros actores y actrices con los que cuenta la historia hay que destacar a una: Mariana Karr, como Lucita. Seguro que los que hayáis visto la telenovela coincidiréis conmigo en que Lucita es la abuela que todos quisiéramos tener. ¡Qué mujer!
*Carlos Bracho es el Ingeniero Uribe.
Sin dejar de hablar de primeros actores, “La vecina” ha supuesto el regreso de Carlos Bracho, como el Ingeniero Uribe. Me ha dado mucha pena por él. Es un gran actor, pero el personaje lo podría haber hecho cualquiera. No aporta nada a la historia, no tiene ninguna trama propia, no tiene nada… ¡Tanto costaba convertirlo en un personaje más interesante, con una novia, una adicción a algo o no sé! ¡Qué desaprovechado quedó Carlos, el pobre! Ídem con Luis Couturier, que lo contrataron para interpretar en ocho o diez secuencias al ingeniero Sitges, dándole una frase en cada escena. Lo mismo me pasó con Bibelot Mansur (Magda) si bien esta sí tiene algo más de trama.
Del resto del elenco, y yendo a Conatrol San Gaspar, debo destacar dos nombres: Benjamín Rivero, como Rafael, un personaje a través del cual han tocado, muy por encima, pero con un mensaje claro (no pasa nada por salir del armario), el tema de la homosexualidad; y Polo Monárrez, como Nelson, el topo de la fábrica (y sus famosos “como dice el dicho…”). 
Acabo con un positivo para Araceli Rangel (Mariana, la hermana de Antonio); Mercedes Vaughan (Merche, la madre de Sara); y Alexandro (Juancho, el hermano de Sara).

TRAMAS:
“La vecina” no es una telenovela en la que haya una trama principal y unas tramas secundarias. Hay una trama principal, sí, y también unas secundarias, pero estas se convierten, alternándose, en principales, a lo largo de la historia. No sé si me he explicado, pero no os preocupéis, que os lo cuento con ejemplos…  
*El inicio de la historia de los protagonistas.
La telenovela comienza mostrándonos cómo se conocen Sara y Antonio y cómo se enamoran, en un periplo que es muy divertido y que les obliga a pasar, incluso, por un prostíbulo. La trama dura unos diecisiete capítulos, y, en líneas generales, es lo mejor de la historia de amor de Sara y Antonio hasta la llegada del final, en el que, como es lógico, volvemos a verlos juntos. Por el medio, muchas idas y muchas venidas y mucho tiempo separados… Demasiado. Hasta el punto de que hay partes de la historia en las que no parecen los protagonistas, porque otros secundarios adquieren más importancia. Es lo que os comentaba antes. ¿De quién es la culpa de que no estén juntos todo el tiempo que debieran? Pues muchas veces, de Antonio, que es uno de los galanes más dudosos que he visto en los últimos meses. También Isabel ha dado su guerra, especialmente al final, como una de esas villanas locas por el galán, que no lo aman, sino que lo quieren como un trofeo.
*Sebastián (José Manuel Lechuga) y Titina (Violeta Isfel).
De entre las muchas tramas secundarias con las que cuenta “La vecina”, un servidor se queda, sin lugar a dudas, con la historia de Sebastián y Natalia y cómo se va al garete con la llegada de Titina y su familia, y posteriormente, acaba por hundirse con la aparición de Marcelo. Es lo mejor de la historia, lo más divertido y lo que mejor se lleva. Ver cómo Titina ‘atrapa’ y engaña a Sebastián con un falso embarazo hasta llevarlo al altar, y cómo Natalia, decepcionada de Sebastián, se deja conquistar por el personajazo de Marcelo me provocó unos cuantos ataques de risa. Es la trama mejor escrita, y donde se concentra la auténtica comedia de la historia.
Otra historia muy divertida y que engancha al espectador es la que mantienen Simón y Edwina. Una historia peculiar, marcada por la astronomía y la ciencia y que ha convertido a “La vecina” en la primera telenovela que veo en la que veo despegar y viajar al espacio a uno de sus personajes. Es una historia muy interesante pero con mucho relleno y un gran error: tardar 174 capítulos en juntar a los dos personajes, pese a que ambos se amaban desde el momento en el que se conocieron.
*El Padre Vicente (Alex Ibarra) y Fidel (Arturo Carmona).
El fútbol es una pieza esencial de la historia, con dos equipos enfrentados: los Alados (capitaneados por el Padre Vicente) y los Artilleros (capitaneados por Fidel Chávez). Odio el fútbol con todas mis fuerzas, pero no os podéis imaginar cuánto me he reído con las aventuras y desventuras de estos dos equipos y de sus entrenadores; de sus trampas y de sus castigos mutuos. La pena es que, como todas las tramas secundarias, esta tiene su peso en una parte de la historia (la primera mitad) pero en la segunda solo se habla de fútbol muy de pasada, hasta el final, en el que se nos muestra un partido de ambos equipos casi completo.
Disfruté mucho otras pequeñas tramas, como la de Lucita y sus hijos, que muestra, en tono ligero, cómo somos los seres humanos cuando hay una herencia de por medio y hasta dónde somos capaces de llegar.  
Del resto de las historias, hay quienes han disfrutado mucho con la trama de amor entre Bruno y Laura. A mí personalmente, me dio bastante igual. Pecó de tardía y de ir cargada, como muchas tramas, de relleno abundante. Podría haberse desarrollado de otra forma, más emotiva y con más dosis de acción, teniendo en cuenta que Laura estaba casada con Pedro.
*Una de las explosiones que se ven en la telenovela.
La nota policial puesta a través de las investigaciones para dar con los saqueadores de gasolina está bien, pero hay momentos en los que resulta pesada. No obstante, se agradece que hayan decidido hacer escenas de acción (de hecho, los últimos capítulos de la telenovela contienen más tiroteos que cualquiera de las temporadas de “El Señor de los Cielos”).
Todas las tramas desembocan en un final cerrado, que pone a cada cual en su lugar.
Argumentalmente la historia tiene sus fallos… Esos que me gusta comentaros. En primer lugar, el bloque en el que viven Sara y Antonio parece un edificio de unas diez o quince viviendas, pero el resto de los vecinos solo salen en una escena, ya en la segunda mitad. No se les ve por los pasillos, ni por las escaleras, ni por ninguna de las zonas comunes del bloque. Solo se ven sus coches en el aparcamiento. De todos ellos solo conocemos a Javi, uno de los vecinos, porque es amigo de Bruno y ya. 
En segundo lugar, San Gaspar es una pequeña población de unos 8.000 habitantes ¿Cómo lo sé?  Porque en una escena Sebastián comenta que Conatrol tiene en San Gaspar 500 empleados y que una de cada cuatro familias viven gracias a la empresa, con lo que echando cuentas, así a ojo salen unos 8.000 habitantes. Pues aunque parezcan pocos… ¡Tiene aeropuerto! ¡Y varios vuelos diarios al DF! Yo pensé que lo de construir aeropuertos en ciudades con pocos miles de habitantes era algo típico de España, pero veo que en México también se lleva… Al menos, en las telenovelas.
*Marcelo Bazán (Kleinbaum) en una escena. 
Más cosas raras… Pese a que Violeta Isfel es una mujer hecha y derecha, Titina va a la escuela. ¿Cuántos años tiene entonces el personaje? Pues 17 o 18. Y hablando de escuelas, al Padre Vicente le ofrecen ser profesor en un colegio iberoamericano de Londres. Sí… Un colegio iberoamericano… ¡En Londres! Cuando yo tenía entendido que lo íbero o ibérico era referido a la Península Ibérica (España y Portugal). En Londres debería ser algo así como un colegio angloamericano o británico-americano.
Voy con un detalle que aplaudo y que me ha gustado mucho… “La vecina” tiene buenas dosis de ‘metatelenovela’, es decir, se mencionan o aluden diversas telenovelas y actores del género a lo largo de la historia. Así, Marcelo se presenta como un actor que participó en “Querida enemiga”, “Amorcito corazón”, “De que te quiero, te quiero” y “El color de la pasión” y Sebastián se hace pasar por Sebastián Rulli en una ocasión y en otra, fingiendo ser periodista, habla de la propia Esmeralda Pimentel. También a través de Marcelo conocemos y disfrutamos de una telenovela que es la que protagoniza él dentro de la historia: “Los Ramírez”.
Decía hace unas líneas que el final cierra todas las tramas, pero no es del todo cierto. Nos quedamos sin saber si Nacho López logró divorciarse de la amargada de Berenice y si se dio o no una oportunidad con Leila, la camarera de su negocio. Tampoco se llega a saber si Vladimir hizo la comunión o no (esta es una de las tramas con las que comienza la historia).

MÁS COSAS:
La telenovela cuenta con una buena realización y los pocos exteriores que se ven están bien elegidos, en particular los bosques que usaron para recrear la Filipinas que conoce Simón en una de sus aventuras.
Respecto de los decorados, abundan decorados acartonadísimos, como las oficinas de Conatrol en el DF (en serio, ¿alguien se puede creer que una empresa de gasolina con tanto poderío tenga esas oficinas tan cutres?), el apartamento de Isabel o el interior de la bodega de Simón. Solo salvaría, de los decorados, los de los apartamentos de Simón y Antonio en San Gaspar que, dicho sea de paso, parecen viviendas reales.
*Parte del elenco al inicio de las grabaciones.
Un punto a favor de la telenovela es la musicalización, muy bien elegida, con un tono alegre, que es el que se busca imprimir en el espectador. Los ‘soundtracks’ están geniales y el resto de la BSO la conforman, junto al tema principal, “La vecina”, cantado por la banda Los Ángeles Azules, diversas canciones de Jorge Domínguez, entre las que destaco “Ella es”, “Perdóname” y “Enamorado de ti”, dos baladas y una algo más movidita.
Siguiendo con la ambientación, agradezco que nos hayan enseñado los móviles y los mensajes y llamadas que reciben los personajes. Puede parecer una tontería, pero es algo que no cuesta nada hacer y que en pantalla queda muy bien.
Sobre el vestuario, nada que objetar para los chicos y sí un detalle, sin meterme mucho con ello, del vestuario de Esmeralda Pimentel. ¿Cómo puede ser que Sara ande todo el día con ropa tan ceñida, especialmente pantalones, en un lugar tan caluroso como nos pintan a San Gaspar? ¡Tiene que pasar un calor tremendo! Sin dejar de hablar de la imagen personal, un apunte: a Antonio le disparan en la cabeza, es operado y pasa una temporada en el hospital... ¡Pero no se le toca un pelo! Hubiera sido un detalle el haber rapado a Juan Diego después de eso, o, al menos, cortarle un poco el pelo. Pero bueno... 
Acabo con un último apunte en relación a los diálogos. Me gusta cómo están escritos, mezclando expresiones muy mexicanas, incluso algunas un pelín malsonantes, sin ningún tipo de censura, lo que se agradece.

Resumo… Una telenovela que con 50 capítulos menos hubiera ganado en agilidad argumental y en interés, pero que tal y como quedó, cumple con creces su función: entretener, aunque de una forma un poco diferente, con un sinfín de tramas secundarias que se convierten en principales en las distintas etapas de la historia, alternándose así con la que se supone que es la trama principal (la historia de Sara y Antonio).

-PUNTUACIÓN FINAL: 7,5-


7 comentarios:

Daniel dijo...

Las historias de comedia no se por que siempre las alargan tanto. En cuanto a la critica concuerdo en muchas cosas contigo, lo de Sara(Pimentel) y Antonio (Covarrubias)la primer parte fue muy buena como ella logra cambiar la forma de ser de un tipo muy normal y acartonado; sin mas tambien la amistad de Antonio y Sebastian demuestra que para tener amistades solidas no necesitan ser iguales mira que Antonio un acartonado y Sebastian (Lechuga) alguien mas ameno y relajado, por cierto Isfel (Titina) siempre sale con personajes de menor edad que curioso, la trama fue divertida con hermanos asi ni quien se anime a salir con la chica. Del resto bien los personajes pero algo que me parecio raro es ¿como en un pueblo lograron enviar un cohete al espacio? En fin es ficcion pero varios de mis conocidos dejaron de verla solo por eso. Por parte de los villanos odie a Isabel (Guerrero) ella solo era mala y fastidosa solo por diversión porque querrer al protagonista no; es mas ni a su amante tanto lo hacia menos por no ser de su clase social.

Amaya dijo...

Hola Gafemo, muy de acuerdo con tu crítica, sólo una pequeña apreciación,veo demasiado nota....has sido bueno. Personalmente yo también vi la novela por Esmeralda y Lucero pero ha sido una decepción total, yo me he aburrido con la mayoría de tramas y el final de lo más absurdo y ridículo en años....un partido de fútbol que dura una eternidad...la trama de cohete era soporífera y así un montón de cosas...se quedaron cosas sin resolver, no se supo nada del pobre hombre que mató Pedro, el comercial de bebidas alcohólicas. Esta novela con 60 capítulos menos quizás hubiera estado mejor, los alargues en la mayoría de ocasiones nunca son buenos.....Menos mal que "A que no me dejas" si que me está encantando.....esperando en breve también tu crítica. Un saludo

Gafemo (Hablemos de telenovelas) dijo...

Buenas a los dos.

Daniel, coincido contigo en lo de Sara y Antonio y en lo de esa amistad tan sincera que tienen Antonio y Sebastián. Lo de Titina y sus hermanos fue un puntazo. Con cuñados así, no hace falta enemigos.
Lo del cohete es una de esas cosas que a veces salen en las telenovelas y sobre las que no hay que dar vueltas. Hoy en día sería imposible, teniendo en cuenta que todo el tema de la exploración espacial está duopolizado por Estados Unidos y Rusia, aunque ahora también andan por ahí India y China. Si lo de Simón hubiera sido real, probablemente la Nasa hubiera iniciado una campaña en su contra y le hubieran quemado la bodega con el cohete dentro (ya sabemos cómo se las gastan los estadounidenses jaja). Eso sí, la trama me gustó, por lo loquísima que era. Quizás, eso sí, hubiera encontrado a Simón unos cuantos capítulos antes...

Amaya... Me pillaste con el tema de la nota. Es lo que más me cuesta de las críticas. Iba para un 7, pero al final la subí a un 7,5. Cuando la publiqué también sentí que me había me pasado un poco... Pero bueno...
No entiendo qué os pasó con lo del cohete... Repito, a mí me gustó, la vi como una trama muy surrealista, y precisamente ahí le encontré su encanto. Aunque, insisto, a Simón lo hubiera dejado perdido uno o dos capítulos máximo... Tenía que haber vuelto antes y habernos mostrado cómo vivía su amor con Edwina. Sí que me parecieron un rollo muchas otras tramas: la de la auditoría; el balazo de Antonio; la de Cheo y la instalación de los sistemas de riego; las conspiraciones de los saqueadores de gasolina...
El tema de Carlos Esqueda o Esquerra (el comercial de bebidas) sí que se resuelve... No me hagas mucho caso, porque a estas horas ya no rijo, pero el empleado rubio de Pedro (el que detienen tras la explosión del camión) confiesa a la policía que Pedro mató, entre otros, a Carlos.
Coincido plenamente contigo en que con 60 capítulos menos hubiera estado mucho mejor. De hecho leía que estaba previsto que acabara en noviembre (o sea, que iba para 120 capítulos, como mucho).
No hay comparación con "A que no me dejas"... ¡Menuda historia! A mí también me está encantando... Veo un capítulo por las noches y es como mi momento de desconexión del mundo. La voy a echar mucho en falta cuando la termine...

Anónimo dijo...

Hola Gafemo. Me disculpas que pregunte esto aquipero no supe como despositar preguntas en otro lado. Ves la novela Pasoon y Poder ? Pues en el capitulo 7 Daniel y Regina por error les dan el miamo cuarto de hotel.En qual otra telenovela sucedio eso ? Que a los protagonistas por error le dieron el mismo cuarto ? Esque lo tengo en la cabesa y no se me sale. Gracias.

Juan José dijo...

Excelente crítica como siempre , Gafemo . Y completamente de acuerdo contigo .

Personalmente me quedo con las tramas de Titina ( Violeta Isfel ) , sus hermanos y Chevy ( José Manuel Lechuga ) . ¡ Qué risas me pegué con ellos !

Esmeralda Pimentel maravillosa . Ya me encantó como la protagonista de `` El color de la pasión ´´ y aquí lo mismo . Natalia Guerrero estupenda como la villana , va camino de convertirse en una de las mejores antagonistas de las telenovelas de Televisa .

Y lo siento por Adalberto Parra : aunque hace bien del padre bueno del protagonista interpretado por Juan Diego Covarrubias , yo me lo creo más como villano en `` Yo no creo en los hombres ´´ , historia que estoy siguiendo en Nova . El resto del elenco está bien según mi opinión .

¿ En serio pusieron el edificio en el que viven los protagonistas medio vacío ? Qué cutre resultó . ¿ Dónde estaban los extras ?

Por lo general , es una buena telenovela . Saludos .

Anónimo dijo...

A MI ME TERMINO DECEPCIONANDO, DEMASIADAS SUBTRAMAS A LAS QUE LES DABAN MAS IMPORTANCIA QUE A SARA Y ANTONIO. LUCERO SUAREZ NECESITA OTRAS HISTORIAS QUE NO SEAN COMEDIA LIGHT, EMPEZO CON ZACATILLO QUE ESTUVO BUENISIMA,SIGUIO CON AMORCITO CORAZON QUE EMPEZO BIEN Y LA ARRUINARON AL ALARGARLA, CON DE QUE TE QUIERO TE QUIERO LO VOLVIO A HACER BIEN Y CON LA VECINA LA VOLVIERON A REGAR ALARGANDOLA


BUENAS ZACATILLO DE QUE TE QUIERO TE QUIERO
MALAS AMORCITO CORAZON LA VECINA

LUCERO POR FAVOR BUSCATE OTRA HISTORIA Y QUE SEA ORIGINAL DESDE AC ESTAS HACIENDO REMAKES

Kenya Pava dijo...

El problema de la novela es la adaptación, esa telenovela fue una copia de La Costeña y el Cachaco, que mostraba una trama referida al diferencia intercultural propia de Colombia, que fue un exitaso alla, pero no es lo mismo en Mexico, por lo que los libretistas tuvieron a adaptarlo a Una ciudad inventada, mientras que en Colombia era Santa Marta, ciudad real, con aeropuerto, calor, playa, hoteles de lujo, y las situaciones se enfocaban en lugares reales, en fin, una novela 100% antropologica. Por lo que la vi muy forzada en Mexico, para que encajara el tema, fuera el vestuario de Sara si era raro, comparado con el de Amada Rosa, y para mi tenia cara de llanto todo el tiempo, mientras que su personaje era ingenuo, torpe y alegre. El Antonio si se sobro, este joven hizo un papelazo, y lo del futbol bien tonto,lo del cohete sin sentido y lo de Cheby Genial, mejor que la versión original