domingo, 9 de febrero de 2014

TELENOVELAS PARA OLVIDAR: "Corazón salvaje" (Televisa, 2009)

Sentía la imperiosa necesidad de abrir un apartado probablemente mensual en el blog para hablar de las ‘telenovelas para olvidar’, es decir, historias que habiéndose rodado hace tiempo, o bien han pasado sin pena ni gloria en sus distintas emisiones tanto en su país de origen como en el extranjero, o bien han pecado de surrealistas o absurdas. Y créanme, hay muchísimas…

En 2009 Salvador Mejía, conocido productor mexicano, anunciaba su intención de hacer un ‘remake’ de una de las joyas del género: “Corazón salvaje”.
Para quien no lo sepa, “Corazón salvaje” fue una exitosísima historia de Caridad Bravo Adams (fusionando tres novelas de la escritora) que tuvo varias versiones a lo largo de los años, tanto en televisión como en cine. Quizás la más conocida a nivel mundial es la protagonizada en el año 1993 por Edith González y el fallecido Eduardo Palomo.
La esencia de esta telenovela, de época, fue básicamente un amor a prueba de todo entre los protagonistas, con una gran química, con escenarios paradisiacos y una historia en pocas palabras, atrapante.
Mejía se propuso, como les estaba comentando, hacer en 2009 un ‘remake’ de la historia. Para empezar, la bautizó con el mismo nombre. Para seguir, eligió como protagonistas a Eduardo Yáñez (que entonces tenía 48 años, frente a los 30 que tenía Palomo en 1993) y Aracely Arámbula (que contaba entonces con 33, frente a los 30 que tenía Edith en 1993).
Siguió y lo primero que hizo fue inventar para la historia todo lo que le dio la real gana, entre lo que destacó sobremanera la creación de una hermana gemela mala (en la de 1993 la hermana era mala, pero sin ser gemela).
La nueva versión estuvo llena de incoherencias y personajes de relleno y se convirtió en una telenovela duramente criticada en México. No obtuvo ningún premio en los TvyNovelas de 2010 (pese a que los organiza Televisa y cada una de las telenovelas suele llevarse, al menos, un premio), ni tampoco en los People en Español de ese año.
La telenovela únicamente sirvió para abrir puertas en el mercado mexicano a un galán chileno que hoy en día está de moda: Christian de la Fuente, y para ver el potencial como actriz de Angelique Boyer y la química que tuvo con Sebastián Zurita.
Por lo demás, fue una telenovela que pasó sin pena ni gloria no solo en México, sino a nivel internacional (a España, por ejemplo, fue la única telenovela de Eduardo Yáñez, que gusta mucho aquí, que no llegó a emitirse en ningún canal).
Significó también el inicio declive como productor de Salvador Mejía, un genio en otros tiempos (con obras como “La madrastra”), y que se vio acentuado con sus telenovelas posteriores, de las que, seguramente les hablaré en este apartado. 

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